Contundente y emocionante fue el concierto que el afamado y reconocido músico y productor argentino Gustavo Santaolalla dio anoche en el Teatro Nescafé de las Artes, en Providencia, Santiago. Cerca de las 21:30 horas la sala lucía llena, cuando de repente las luces se apagaron. El telón de fondo se corrió y entonces apareció la banda del artista, realizando una introducción instrumental, atmosférica e hipnótica. Segundos después y vestido de traje y corbata,  apareció Santaolalla, quién tomó una de sus varias guitarras acústicas y se unió, de ese modo, a la liturgia musical. Diversas referencias al folklore latinoamericano, sonidos Klezmer -expresados a través del violín-, canciones que evocaban la influencia de la música del medioevo y piezas que variaban en sus estilos, desde la raíz folk conosureña al Rockabilly tradicional norteamericano, marcaron un concierto lleno de sutilezas y matices; un profundo y emotivo viaje musical.

“Un poquito de tu amor” (y su famosa frase: “síndrome de abstinencia”) fue uno de los momentos más altos del show, un instante que antecedió a la canción “Zamba”, tema tocado con su flamante (y roja) guitarra eléctrica, quizás el mejor gesto para reafirmar lo dicho por el artista estos días: que la guitarra eléctrica volverá.

 Previamente a “Zamba”, Gustavo habló de su experiencia en los años 70, de los grupos Arcoiris, Polen, de su amistad con Los Jaivas, de cuán importante era para él, en esos años, generar una síntesis entre el rock y lo local, un camino que- sin duda- era el correcto y el tiempo así lo demostró.  Dedicada a uno de los asistentes, “Canción para un astronauta” dio cuenta del interés juvenil de Santoalalla por el cosmos; “Rio de las penas”, en tanto, se consolidó como un bello homenaje a Mercedes Sosa. Luego vino un intervalo, tras el cual, el músico presentó trabajos extraídos de su música para el cine, de la cinta Diarios de Motocicleta y la canción principal del famoso juego de video The Last of Us.

Uno de los momentos más emotivos fue el saludo que el artista envió a Jorge González, presente en el público y la interpretación acústica/ sicodélica que hizo de “Por Amarte”, clásico de González editado en el disco Corazones, producido por Santaolalla el 90. Esta versión, adelantó, será parte de un disco tributo internacional a González.

Acústico y étnico; rockero y metafísico, Gustavo Santaolalla repasó en este show junto a su banda, formada por los multi instrumentistas Bárbara Palacios, Nicolas Raimone, Andres Beeuwsaert, Juan Manuel Ramírez y Javiera Casaalla, sus cuatro décadas de trayectoria artística; el concierto lo mostró como un artista interesado en fundir lo antiguo con lo actual, un músico preocupado por integrar referencias que refuercen sus conceptos locales y a la vez globales; un artista de trayectoria, reconocido por el público pero a la vez de gran peso y profundidad.