Un vuelco total sufrió la diputada RN, Camila Flores, luego de acusar la semana pasada a su par comunista, Carmen Hertz, de llamar a la lucha armada en época de dictadura.

Según consigna Emol, esta mañana en la Cámara Baja Flores aseguró que “nunca a sido mi ánimo injuriar y menoscabar a persona alguna, he hecho una crítica política de conformidad al tenor y formato del debate”.

Añadió que “pese a las tremendas diferencias y distancias tanto en los temas ideológicos como la visión de la historia, debo señalar que he conversado personalmente con la diputada y le he expresado, insisto, que no existió un ánimo de injuria o descrédito”.

En este punto indicó que aquello “ha quedado claro en nuestra conversación franca, sincera y de respeto mutuo entre ambas el día de ayer…Creo importante hacer esta precisión para que no se induzca a equívocos o cuestiones que afecten las relaciones de armonía y respeto común”.

En otros pasajes la diputada remarcó que “en algunos medios de comunicación ha trascendido una intención de presentar una querella de la cual desisto puesto que creo que no es el camino y que la discusión política se resuelve en el campo de la política. Creo firmemente que en la política y además en la democracia uno debe defender ideas, principios y valores con mucha fuerza y convicción, sin complejos ni temores, tal como lo hace la diputada Hertz desde su sector y yo desde del mío”.

“Vivimos en una sociedad pluralista que exige para una convivencia democrática un mínimo común, y ese mínimo común son los derechos fundamentales y consagrados en nuestra Constitución y su primera norma ética es la tolerancia, que tanta falta hace en la conversación pública de nuestro país”, sentenció.