La nueva forma de gobernar de Luksic

A cinco meses de la compra del canal del angelito, los despidos masivos en la estación católica están a la vuelta de la esquina. La llegada de nuevos ejecutivos, la crisis arrastrada por más de una década y los últimos índices de sintonía gatillaron la decisión que comenzaría a rodar cabezas en las próximas horas. Para esta misión, el canal habría solicitado los servicios de la empresa de RR.PP. People and Partners, quienes estarían capacitando a directores y ejecutivos para enfrentar de mejor forma el despido de sus empleados.

“Mañana es el día”, comentaban ayer en los pasillos del canal del angelito. En el casino, en las oficinas de Inés Matte Urrejola #0848 y hasta en los pasillos de los canales vecinos. A cinco meses de que “la grúa” le levantara a TVN una serie de altos ejecutivos, el canal -hoy en propiedad mayoritaria de Andrónico Luksic- comenzará la segunda etapa de su reestructuración con el despido masivo de, en el mejor de los casos, 60 trabajadores. Pese a que en un comienzo se hablaba de 200 y hasta 300 despidos.

Para la poda -que se iniciaría hoy y que no pudo ser desmentida por el Presidente del Directorio, René Cortázar ante los representantes de los trabajadores- la estación habría solicitado los servicios de la empresa de RR.PP. People and Partners, quienes estarían capacitando a directores y ejecutivos para enfrentar de mejor forma el despido de sus empleados. De hecho, ayer en la tarde la empresa realizó una de estas charlas en su oficina de Apoquindo #3039, piso 8, con un grupo de directores del canal.

Una señal de que los sobres azules ya estarían cerca. “Esto comienza hoy y aunque no sabemos a cuántas personas irá a afectar, los antecedentes que manejamos no son muy alentadores”, dice Ivan Mezzano, presidente del sindicato de trabajadores de Canal 13. Todo esto, a partir de los malos resultados que se arrastran desde el año pasado.

Según Mezzano, las nuevas autoridades del medio, el ex ministro de Transportes de Bachelet, y David Belmar, ex director de gestión de TVN, no desmintieron los rumores de despidos masivos la semana pasada. Incluso fundamentaron este nuevo recorte al interior del canal a raíz de la baja en ingresos publicitarios y el cuarto lugar en sintonía que lograron durante del 2010 entre los canales de televisión abierta, detrás de CHV, Mega y TVN.

Los argumentos, donde los trabajadores no se sienten responsables, van desde errores de programación y la vieja idea de parrilla flexible, entre otras farras.

Es más, Mezzano saca a colación una esfuerzo dado por los empleados en junio de 2000, cuando decidieron congelar por 24 meses los beneficios de una negociación colectiva, en pos de la mejora financiera del medio. De este hecho, incluso, apareció una nota de prensa en el Teletrece de la época.

Junto con reclamar por los inminentes despidos, el sindicato dice aceptarlos sólo en el caso de que estos vayan dirigidos a “los responsables de estos malos resultados”. “Sr. Luksic, no queremos despidos! Si los hay que sea para los responsables de la crisis”, dice un cartel de 4 metros de largo por 2 de ancho, con fondos negros y letras blancas, alojado hace una semana sobre el edificio del sindicato, a un costado del edificio de Canal 13 y justo hacia la vista de las oficinas de los mandos superiores del medio.

Una leyenda que además se repite a escala en todos los diarios murales al interior del canal y que los trabajadores abogan porque se cumpla, con el deplorable récord de más de una década de cifras negativas.

Luksic no era el angelito

El 6 de agosto de 2010, cuando todo Chile discutía sobre el conflicto de interés de Sebastián Piñera como dueño de Chilevisión, Andrónico Luksic y el rector de la UC, Ignacio Sánchez, firmaron el convenio que constituyó la nueva sociedad administradora, que dejó a la universidad con el 33% de la propiedad embolsándose 55 millones de dólares.

Un negocio que salvaba en parte las arcas de un agónico canal y que, de paso, dejaba al mayor de los Luksic con saldo favorable tras habérsele rechazado la oferta por Chilevisión en 100 millones de dólares. Pero que también, según fuentes de la estación, ocultaba la “desastrosa” gestión financiera que había hecho la Universidad en el último tiempo.

Así, las noticias eran alentadoras: muchos trabajadores del canal veían con buenos ojos la llegada del clan multimillonario, tras años de números rojos.

“El ‘Año 0’ es casi una metáfora de lo que es hoy Canal 13: si quieres sobrevivir, tómate la orina. Le preguntaría a los ejecutivos si estarían dispuestos a tomarse la orina de Luksic para seguir en sus pegas, porque si están dispuestos a hacérselo a los participantes para ganar rating, deberían también hacerlo ellos”.

Todo bien… hasta que comenzó “la grúa” de ejecutivos, una señal potente para el mercado pero entendida como una “quitada de piso” a la anterior administración. “Una movida así no significa otra cosa que cambiar a quienes deciden el destino del canal y comenzar a desechar a los que ya no estaban funcionando”, dice una fuente al interior del canal. Es más; durante la manifestación que unos pocos trabajadores hicieron ayer en el frontis de la televisiva, fue informada la desvinculación de Carlos Daza, hasta este martes gerente de operaciones de Canal 13 y actual gerente de la comisión técnica de Anatel.

Canal apocalíptico

Este año la programación de Canal 13 comenzó con un nuevo reality extremo, que simula a un grupo de sobrevivientes al Apocalipsis y que mostró en su primera emisión a los concursantes bebiendo su propia orina o la de sus compañeros tras pasar un día en medio del desierto argentino. Para Luis Breull, periodista e investigador de medios, una metáfora más de lo que ocurre hoy en el canal del angelito.

“Esto comienza mañana (hoy) y aunque no sabemos a cuántas personas irá a afectar, los antecedentes que manejamos no son muy alentadores”

“El ‘Año 0’ es casi una metáfora de lo que es hoy Canal 13: si quieres sobrevivir, tómate la orina. Le preguntaría a los ejecutivos si estarían dispuestos a tomarse la orina de Luksic para seguir en sus pegas, porque si están dispuestos a hacérselo a los participantes para ganar rating, deberían también hacerlo ellos”, dice.

Según Breull, el mayor de los Luksic tomó el mando en un escenario complicado, “donde ninguna administración en 12 años ha logrado levantar al canal y hoy se construyen realitys extremos dando la señal de que adentro se toman decisiones extremas también”.  Para él, los rumores de despidos masivos corresponden también a la nueva realidad de los canales de televisión -cada vez más parecidos a grandes productoras- y en especial en Chile, a un estilo que algunos creen ya comenzó a rondar por las demás señales abiertas en sus Departamentos de prensa: La “chilevisación”. Es decir, pautas policiales y noticias freaks, sumadas a una administración con cada vez menos ejecutivos. A juicio de Breull, muestras de que el reality apocalíptico se vive en vivo en Canal 13.

* Ilustración de Portada : Patricio Otniel

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