El Consejero del Gobierno Regional de La Araucanía, Hilario Huirilef, afirmó que la única forma de alcanzar la tranquilidad y la paz social en la zona es que el Estado dé un paso en el reconocimiento de que “ha violado los derechos humanos del pueblo mapuche”.

Esto luego de los últimos acontecimientos acaecidos en la Región de La Araucanía, marcados por hechos de violencia, en que se ha atribuido estas acciones a grupos violentistas presuntamente vinculados al pueblo mapuche.

Huirilef advirtió la paz social es posible, pero se trata de una responsabilidad que va más allá del actual Gobierno que se remonta a una historia de 130 años en que el Estado chileno ha vulnerado los derechos fundamentales de los mapuche, a través de leyes que significaron la usurpación de las tierras.

“El no reconocimiento de que aquí ha habido una violación de los derechos humanos del pueblo mapuche durante 130 años, el no convocar a todas las partes para sentarse a conversar, y que el gobierno sólo se siente con sus amigos, incluso con quienes están vinculados a empresas forestales, eso también son actos de violencia”, dijo Huirilef.

El también consejero de la Conadi, dijo que también es violencia la “agresividad” con que el director de esa entidad se refiere a los consejeros que no están de acuerdo con él, por lo que instó al Gobierno a convocar a todos los sectores si su propósito es alcanzar la paz social en la región.

Huirilef recordó que tras las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura militar el Estado reconoció y reparó el daño cometido, a través de leyes y distintas iniciativas, actitud que sugirió debe repetir respecto del pueblo mapuche.

“Durante la dictadura se asesinó, se mató, se hizo desparecer y se exilió. El Estado de Chile, con el Presidente (Patricio) Aylwin, inició un reconocimiento y un pedir perdón. Hubo leyes que se ingresaron en el Congreso para reparar a quienes sobrevivieron, porque el Estado reconoció que hubo una violación de derechos humanos”, recordó.

“El Estado chileno no sólo tiene que pedir perdón. Además, tiene que reconocer que aquí se violaron los derechos humanos. Ese acto de reparación y reconocimiento es el que en La Araucanía no ha habido. Y mientras eso no exista y no se avance en aquello, es difícil pensar en la paz social y la tranquilidad de los habitantes de la región, mapuche y no mapuche”, sostuvo.