La pasada madrugada un comando de fuerzas especiales de la Marina de Guerra de Estados Unidos (SEALS), de la misma unidad que en abril pasado mató en una incursión en Pakistán al jefe de la organización terrorista Al Qaeda, Osama bin Laden, liberó en Somalia a dos cooperadores extranjeros secuestrados en octubre pasado.

La Casa Blanca y el Pentágono confirmaron en sendos comunicados que un pelotón de SEALS había liberado a la estadounidense Jessica Buchanan y al danés Poul Thisted, sin bajas entre los militares estadounidenses.

“Los militares dijeron que era la oportunidad, que ése era el momento de hacerlo”, comentó hoy el vicepresidente estadounidense Joe Biden. “La incursión fue un éxito, esos soldados son absolutamente increíbles”, añadió el vicepresidente.

“Una de las cosas que ya sabíamos desde el ataque contra Bin Laden es que lo mejor es no meterse con los detalles de la operación y dejar que el Pentágono decida en ese nivel”, dijo Biden, quien siguió la operación desde la “sala de situación” de la Casa Blanca.

El vicepresidente añadió que Obama “tuvo el privilegio de comunicarse, después del discurso, con el padre de Buchanan para decirle que Jessica estaba a salvo, fuera del país y en buenas manos”.

En una declaración escrita difundida durante la madrugada el presidente Obama dijo: “Gracias al coraje extraordinario y las capacidades de nuestras Fuerzas de Operaciones Especiales, Jessica Buchanan fue rescatada y está de camino a casa”.

El diario The New York Times y la cadena NBC de televisión, que citaron sus propias fuentes no identificadas, señalaron que los comandos de la fuerza especial descendieron desde helicópteros cerca del sitio donde los dos extranjeros estaban cautivos.

Según la cadena CNN, fuentes oficiales han confirmado que nueve captores murieron en el enfrentamiento.