Texto y fotos: Pijamasurf

La adoración a lo genital —fuente de donde mana la vida, umbral primero desde donde esta echa una primera ojeada— parece estar inscrito en lo más profundo de nuestra cultura y quizá incluso en nuestros genes. Tanto que aflora y permanece incluso en épocas y regiones en que podría creerse desaparecida, luego de muchos intentos por confinarla al ámbito del tabú y el secreto.

El culto y el interés, sin embargo, no decaen, y para muestra esta pequeña pero sustanciosa serie de 8 sitios consagrados a la veneración del pene y sus atributos, alineados todos en torno a su fecunda verticalidad.

El santuario Chao Mae Tuptim en Bangkok

Situado discretamente detrás de un prestigioso hotel en Bangkok, los miembros de este santuario conviven con estatuas de pequeños niños en perpetúas sonrisas que quizá se burlan de la presuntuosa virilidad de sus vecinos. En la imagen, un pene con pene.

El parque Haesindang en Seúl

Este recinto dominado por una inmensa reproducción de un órgano viril de proporciones ciclópeas tuvo un origen trágico, pues de acuerdo con la leyenda loca, una virgen fue arrastrada por el mar ante la impotencia de su amado, que, atónito, fue incapaz de salvarla. La mujer fue el sacrificio ofrecido para apaciguar una maldición que pesaba sobre los pescadores del puerto y, a su vez, el miembro de piedra se erigió para apaciguar su espírtu.

El Cementario Khalid Nabi en Irán

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