Hace una semana, cuando Oswaldo Payá, uno de los líderes de la oposición cubana murió en un accidente de tránsito, desde La Moneda y la derecha gritaron para que la comunidad internacional pusiera su atención en el hecho, exigiendo una investigación e incluso los más reaccionarios como el diputado Iván Moreira, dieron a entender que se trataría de un asesinato político.

Eso hasta que esta semana Angel Carromero, el español que conducía el vehículo, reconoció que se trató de un accidente y que, a diferencia de lo que decían los líderes de la derecha chilena, no hubo ningún otro vehículo involucrado.

Hoy, el escándalo en el que La Moneda metió la ñata de lleno como no lo ha hecho con muchos de los conflictos sociales de Chile, reventó en la cara del vocero de palacio, Andrés Chadwick, a quien el diario oficial cubano Granma trata de calumniador por haber estado entre los rostros -junto con el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos- que avalaron las teorías conspirativas de Moreira y sus amigos sobre un asesinato.

En su editorial de hoy, el Granma aborda el tema y señala: “Desde el pasado 22 de julio, se han publicado más de 900 informaciones de prensa y 120 mil mensajes en las redes informáticas sobre el lamentable accidente de tránsito ocurrido esa tarde en que fallecieron dos ciudadanos cubanos y resultaron lesionados un español y un sueco”.

Según la publicación, “solo los más vociferantes de la mafia anexionista de Miami acusaron a Cuba de haber realizado un asesinato político”.

Y sigue, dando de lleno al que fuera electo senador y dejara el Parlamento: “El candidato republicano en Estados Unidos, el Departamento de Estado y, curiosamente, el vocero de la Presidencia de Chile estuvieron entre el puñado de calumniadores que pidieron “una investigación transparente””, en alusión a Chadwick por tratar de gobernar en otro país.