CNA: Los métodos de presión que usó Eugenio Díaz para acreditar universidades

Siendo presidente de la CNA, en 2010, Luis Eugenio Díaz recurrió a distintas formas de presión para controlar y garantizar la acreditación a universidades con las que mantenía contrato o que le aseguraban mantenerse en su cargo. Influyó en la desigación de los pares evaluadores, manejó las sesiones e hizo lobby para orientar el voto de algunos comisionados. CIPER Chile entrega correos electrónicos y antecedentes que involucran a U. Andrés Bello, U. de Las Américas y U. Gabriela Mistral en estas prácticas ilícitas de Díaz. Y contrario a lo que dice el rector de la SEK, nuevos correos demuestran que sí hubo pagos a Díaz.

Reportaje de Ciper Chile

Por años la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) fue una institución de la que los chilenos supimos muy poco, pese a que decidía quienes podían acceder a los enormes recursos fiscales del Crédito con Aval del Estado (CAE). Cultivando un bajo perfil, parecía una entidad centrada en la excelencia académica, ajena a cualquier escándalo, fome incluso, y por eso mismo escasamente conocida por los medios de comunicación.

Los email incautados a Eugenio Díaz por la Fiscalía Oriente, en virtud de la investigación en su contra por soborno y cohecho, han mostrado que al interior de la CNA, protegido del escrutinio público por la falsa pátina de “entidad técnica”, había otro mundo donde las reglas las fijaban el dinero y el lobby. A partir de 2010, cuando Eugenio Díaz asumió la presidencia de la CNA, ese mundo -con sus prácticas, sus favores y sus secretos- tomó el control de la institución y lo que es más importante, indirectamente, el control de los millones que se reparten a través del CAE.

Así lo demuestra un email incautado a Díaz y fechado el 11 diciembre de 2009. Está dirigido a Jorge Selume, Presidente de la Región Andina de Laureate International, entidad que es dueña de las universidades Andrés Bello (UNAB), Las Américas (UDLA) y Viña del Mar entre otras instituciones.

“Estimado Jorge: el próximo miércoles se verá el IP Escuela Moderna de Música (institución que también pertenece a Laureate). Yo debo inhibirme, aunque no haya una estricta inhabilidad legal. El informe está bueno. Los relatores internos (la opinión de ellos es muy importante) son – por favor esto es confidencial- Rodrigo Alarcón y Octavio Henríquez. Ya hablé con Rodrigo Alarcón y estoy llamando a Octavio. También hable con Emilio (se refiere a Emilio Rodríguez, por entonces presidente de la CNA) y la Sally (Sally Bendersky, en ese momento jefa de la División de Educación Superior y representante del gobierno en la CNA), y hablaré con Pedro Corona y Roberto Careaga. Creo que sería bueno que tú hablaras con Rodrigo para afirmarlo. Estoy pidiendo que se jueguen por cinco años aunque conociendo a mi comisión me sospecho o me temo que la discusión será entre 3 y 4. Pídele a Rodrigo que se juegue por cinco. Aunque no estaré en sesión estaré encima de la decisión. El martes los repasaré a todos. Cordialmente, Eugenio”.

Desde 2008 Eugenio Díaz trabajaba para la UNAB como secretario ejecutivo de la Comisión de Aseguramiento de la Calidad, con una remuneración de $3 millones 800 mil mensuales. Al ser contratado ya era miembro de la CNA y, lo más delicado, la UNAB estaba en pleno proceso de acreditación. Esa coreografía suena conocida. Es lo mismo que hizo Díaz con la Universidad SEK (Ver reportaje “Las pruebas que confirman la venta de acreditaciones a universidades privadas”): Pedir trabajo para una sobrina y para sí mismo en medio del proceso de acreditación de la universidad (se sabe que al menos a la sobrina la contrataron). Y lo mismo que ha quedado en evidencia en el caso del instituto INCACEA, de propiedad de la familia del ministro de Justicia, Teodoro Ribera: mientras el instituto está en proceso de acreditación, Díaz consigue una asesoría en el Ministerio de Justicia.

Lee el reportaje completo en Ciper Chile

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