!–more–>
Todo surgió cuando Carlos Silva vio un folleto del GAM donde se promocionaba una publicidad con el lema “Más danza, menos Tanza”. “Estaba con dos amigos y dije ‘qué chucha esta hueá’, me pareció el colmo de lo careraja. Encuentro que la hueá es muy facilona. Se aprovechan de la supuesta autoridad moral que le da el ser centro cultural, y se tiran contra esta chulería que es la tele”, dice Silva, alumno de cuarto año de la Escuela de Artes de la U. De Chile.

Días después, cachó la respuesta de Tanza en The Clinic, en la que le mandaba un recado al mundo cultural diciendo “si los artistas siguen así de apartados, el arte se lo van a tener que meter por el hoyo”. Esa frase del millón le sirvió a Silva para intervenir meses después una fachada en el contexto de la muestra Off Chacoff. “Me pareció a toda raja que su frase se convirtiera en un beef, casi como las peleas de raperos gánster, entre la figura mediática y el ‘centro cultural’ y cierta idea de arte que trata de distanciarse a como dé lugar de la cultura popular y termina cayendo en los mismos cánones de la sociedad del espectáculo de los que tanto huye”. Así surgió el Proyecto Tanza, que busca “webear a los espacios artísticos, al mundo artístico nacional y, sobre todo, ciertas poses de ese mundillo”.

Cuando montaban la frase, dice, se dio una situación muy chistosa, y que es el fin último de este proyecto, el desconcierto: “Cuando terminamos de armarla, toda la gente se cagó de la risa y hasta aplaudieron, pero bastó que pusiéramos Tanza Varela para que nos empezaran a decir ‘¿qué onda? ¿Está bien eso, por qué ponen eso?”. Y el rictus de agrado del gremio se convirtió en extrañeza.

Más info en proyectotanza