El domingo, durante la cena que brindó el Presidente Sebastián Piñera en su casa a los líderes de la centro derecha, para definir los lineamientos de su último año como Mandatario, el jefe de Estado recibió un reclamo del candidato presidencial de la UDI, Laurence Golborne, que ya había oído en el pasado de los presidentes de los partidos de la Alianza: Patricio Melero (UDI) y Carlos Larraín (RN): la falta de apoyo de las autoridades regionales a las campañas del sector.

Según relatan fuentes que estuvieron presentes en la actividad, Golborne tomó la palabra para afirmar que los cuestionamientos de los dirigentes de la derecha por haber elegido autoridades técnicas y no políticas era patente en esta última etapa de la administración donde incluso hubo secretarios regionales ministeriales que no acudieron a votar a los comicios municipales. 

Si bien los funcionarios públicos tienen el deber de abstenerse de participar en las actividades proselitistas, desde la derecha se ha criticado que esta orden se ha tomando de forma demasiado estricta y que intendentes, gobernantes y seremis no sólo no manifiestan en su tiempo libre apoyo a los candidatos de la derecha, sino que además omiten mencionar en inauguraciones y entrega de beneficios a Piñera. Y que ello, con el respaldo que tiene Michelle Bachelet en las encuestas hace más cuesta arriba la carrera por La Moneda.

Por lo mismo, cuando Golborne se quejó con el jefe de Estado, todos los presentes asintieron porque, afirman fuentes de la derecha, a la apatía de las autoridades regionales se suma un cuestionamiento al Gobierno por lo que se considera una ausencia de respaldo a los postulantes a La Moneda.

Da la impresión de que el Gobierno ya tiró la toalla y se está preocupando sólo de terminar bien el periodo, no de la continuidad”, sostiene al respecto un personero de RN.