El presidente de BHP Billiton Cobre, Peter Beaven, advirtió hoy que la compañía está preocupada por el alza de costos de producción y la caída de la productividad en Chile, país que es el primer productor mundial de ese metal.

Beaven hizo estas declaraciones al presentar en Santiago el informe de sustentabilidad 2012 de la empresa, que en Chile opera las mineras Cerro Colorado, Spence y Escondida, ésta última considerada el yacimiento individual de cobre de mayor producción en el mundo.

Según el presidente de las operaciones de cobre de BHP Billiton, entre 2007 y 2012 los costos promedio de producción del conjunto del sector en Chile aumentaron un 45 %, frente a la subida del 25 % que se registró en el resto de países mineros.

El alto ejecutivo aseguró además que cada peso invertido desde 2004 en Chile -donde la minería representa una quinta parte del PIB- solo ha permitido que la producción de cobre no baje y se haya mantenido constante en 5 millones de toneladas anuales.

También desde 2004, aseguró Beaven, la productividad de la minería en este país ha bajado aproximadamente un 30 %. “En nuestra industria, sabemos que podemos mejorar un 30 % nuestra productividad y así alcanzar a Australia”, apuntó.

“Si a la industria del cobre le va bien, es más que probable que el país pueda dar el salto que requiere para su desarrollo”, añadió en alusión a la llamada “trampa de los países de ingreso medio”, que impide a estas naciones superar definitivamente el subdesarrollo.

“Nuestra industria se encuentra en un punto de inflexión, en el que enfrentamos grandes desafíos para mantener su competitividad”, recalcó el gerente, que citó como retos la mejora de la competitividad y el trabajo entre el mundo público, privado y civil.

También la escasez del agua y de la energía, para la que pidió la entrada de nuevos actores en el mercado y la diversificación de la matriz para reducir la dependencia del carbón.

Beaven abogó además por un marco jurídico estable. “Es natural que los países decidan el marco que regula la extracción de sus recursos naturales. Lo que pedimos es que esto se haga en un horizonte de tiempo conocido a priori”, apuntó.

“(A nivel global), la minería se ha vuelto menos atractiva debido a que la industria de los commodities (materias primas) no ha entregado los resultados prometidos a los costos prometidos. Por eso hay menos capital disponible para la inversión requerida”, opinó.

Con todo, BHP Billiton apuesta por el cobre chileno y por ello, según Beaven, está desarrollando en este país una cartera de inversiones de 5.000 millones de dólares entre 2011 y 2015.

Dentro de ese plan, cuatro pequeños proyectos ya han sido ejecutados, mientras que en la minera Escondida la nueva pila de lixiviación dinámica (OLAP, por su sigla en ingles) lleva un avance del 50 % y la nueva planta de tratamiento (OGP1), un 30 %.

En 2012, la multinacional produjo en Chile 1,31 millones de toneladas de cobre fino, dio empleo a unos 7.000 trabajadores propios y a 28.000 contratistas y aportó al Estado chileno 1.336 millones de dólares en impuestos.

El año pasado, BHP Billiton destinó 60 millones de dólares a programas sociales, y hoy firmó un acuerdo por el cual donará a la organización The Nature Conservancy 20,4 millones de dólares para conservar una zona de la selva valdiviana, en la Patagonia chilena.