Axel Kaiser se defiende por beca: Friedman y Hayek también estudiaron con recursos públicos y “nadie les dijo nada”

El abogado que dejó la grande tras afirmar en “El Mercurio” que “la educación no es un derecho” se defiende de la columna de Judith Lennartz, estudiante de Máster en Ciencias Políticas en la Universidad de Hamburgo, quien lo acusó de “robar” fondos públicos a Alemania por estudiar becado por las contribuciones de germanos ricos y pobres. En esta entrevista, Kaiser reconoce que se ganó una beca, pero niega que sea contradictorio con su pensamiento neoliberal. Para argumentar la validez de su actuar, se compara con los padres modernos del libre mercado.



¿Qué es lo que puedes responder a la acusación de Judith Lennartz en su columna “El ‘robo’ de la derecha chilena ultra-neoliberal a los contribuyentes alemanes”?

Efectivamente tengo una beca, la única que he tenido financiada por contribuyentes. Esa beca es en parte financiada por contribuyentes alemanes a través de la Fundación Nauman como ella bien dice en su columna. Pero en lo que está completamente equivocada es sobre mi columna original de  la ‘educación no es un derecho’. En ella jamás excluí la posibilidad de que existieran becas financiadas con recursos públicos. Entonces se está haciendo una analogía o una crítica que es completamente falsa. Lo que digo es que no hay un derecho a que alguien te financie para ir a la universidad, pero una beca no es un derecho. El principio de la beca, de hecho, es completamente opuesto al principio de la educación como derecho porque es competitiva, hay que tener un rendimiento, hay que ganársela de acuerdo a méritos propios, hay un comité que selecciona, hay gente que queda fuera. En general en las becas más competitivas queda una de cada diez personas que postula. Entonces, si aplicamos ese sistema de las becas a la educación superior chilena, sólo el 10% de los alumnos tendría financiamiento durante su carrera universitaria.

¿Entonces no crees que es contradictorio tu postulado con estudiar con una beca financiada públicamente?

No, porque  jamás afirmé -que se lea bien la columna- que no debe fluir ningún peso al financiamiento de la educación, tanto escolar como universitaria. No lo hice. Dije que el financiamiento total no es un derecho. En cambio, si tú te ganas una beca, con tu propio mérito, en un sistema competitivo, donde tú te destacaste por sobre la gran mayoría, y lograste gracias a ese esfuerzo esa beca para financiar tu educación superior, es muy diferente a decir ‘yo tengo financiamiento independiente de mi rendimiento’, de lo que haga o de las consideraciones de otros. Es una cosa completamente opuesta, incluso.

¿Crees que hay un juicio moral en la columna de Judith?

Sí hay un juicio moral. Pero el problema es que está confundida, porque qué tiene que ver el hecho de que tú obtengas una beca en un sistema competitivo, casi como el mercado, en que compites con todos y al final los mejores ganan (así funcionan las becas) y el resto queda fuera, no obtiene nada. ¿Qué tiene que ver eso con que sea un derecho? Cristóbal Bellolio lo dijo muy bien en Twitter: que no hay ninguna contradicción en mis argumentos, porque las becas no son derechos. Entonces, Judith no leyó bien mi columna y está confundiendo las cosas como muchos otros críticos de la columna original. Por favor, que alguien la lea y me muestre, jamás dice que no debe fluir ningún peso bajo ninguna fórmula a la educación. Al contrario, lo que la columna dice es que no hay un derecho a que todo el mundo vaya a la universidad y obligue al que no va, a la gente de más escasos recursos, a financiarle esa educación. En el caso de las becas, si están bien implementadas, bien asignadas, focalizadas, se genera todo un dinamismo que es muy positivo en la lógica del mercado.

De todas formas, la crítica de Judith se refiere a que tú estás estudiando en un sistema educacional gratuito, siendo que estás en contra de la gratuidad

Efectivamente. Esa es la segunda parte del argumento, que parece ser más sólida que la primera. La primera a mi juicio es completamente débil, no resiste el mínimo de análisis. La segunda parte del argumento es esa, que efectivamente en Alemania las universidades son financiadas en gran parte -no únicamente porque tienen también donaciones privadas- con recursos públicos, eso es efectivo. Y en la universidad donde estudio yo (Heidelberg) tiene parte importante recursos públicos, fundamentalmente públicos, y también recursos privados.

¿Y es consecuente usufructuar de un modelo educativo con el que no estás de acuerdo?

Estoy efectivamente obteniendo un beneficio en un sistema que está diseñado de una manera que yo sería partidario de cambiar en parte. Pero creo que sí es consecuente, porque al final tú vives en el mundo en el que estás y tienes que jugar con las reglas del juego que existen. Piensa tú, la gente que es contraria a las centrales termonucleares, ¿le vas a pedir a ellas que entonces renuncien al uso de energía en sus casas, que no consuman ningún producto que haya sido producido por empresas que funcionen con energía nuclear? En fin, ¿les vas a pedir que prácticamente se vayan a la edad de piedra y se abstengan de todo eso? A las personas que son de la economía centralmente planificada, socialistas -que todavía quedan-, ¿les vas a decir que entonces tienen que renunciar a cualquier cosa que haya sido producida por una empresa privada y que se vayan a vivir al monte y que produzcan sus propias cosas?.

A los que somos partidarios de que el Estado no tenga el monopolio sobre el dinero, ¿les vas a decir que vuelvan al sistema de truque? mira, Milton Friedman, el Premio Nobel de Economía, el supuesto padre del neoliberalismo junto a Friedrich Hayek, tuvieron educación que en parte fue financiada con recursos públicos, con dineros fiscales. Porque era así como funcionaba el sistema y es así como funciona el sistema en muchas partes. Pero nadie los criticó nunca por eso, y tuvieron críticos del primer nivel mundial. A los más feroces nunca se les ocurrió criticarlos por eso, en primer lugar, porque todo el mundo entiende al final que tú no te puedes ir de este planeta. Todos criticamos cosas del sistema en que vivimos y eso no significa que tú no estés legitimado para criticar al sistema.

Por lo tanto ratificas tus convicciones ideológicas…

Absolutamente. Aunque filosóficas yo pondría más bien. Es una posición filosófica decir que no hay un derecho a los frutos del trabajo ajeno, cada uno tiene derecho a los frutos de su propio trabajo. (Pero) por razones de eficiencia y de utilidad social, sí se pueden establecer sistemas de recursos públicos para beneficiar a ciertas personas.

¿Cuando termines de estudiar piensas volver a trabajar a Chile?

Tengo la intención de volver a Chile a trabajar y, bueno, para tratar de mover las cosas un poquito más hacia la libertad, que es lo que a mí me motiva, la verdad.

¿Y en el área universitaria, política?

Más bien en el área académica yo diría, en lo que ya estoy un poco que es en la intelectualidad pública, la discusión pública. Uno nunca sabe las vueltas de la vida.

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