Vía BBC Mundo

Hace cinco años estaba en una biblioteca de Hamburgo, en el norte de Alemania, y me encontré con un libro. Estaba envuelto en un forro rojo y por algún motivo me llamó la atención y me sentí atraída por él.

El título era “Tengo que querer a mi padre, ¿verdad?” y la portada estaba ilustrada con una pequeña foto de una mujer que me resultaba ligeramente familiar.

Así que tome el libro y me sumergí rápidamente en él. Había muchas fotos y, según iba avanzando en las páginas del libro, sentía que algo no iba bien.

Al final, el autor resumía algunos detalles de la mujer de la foto de portada y su familia y me di cuenta de que coincidía exactamente con lo que sabía de mi propia familia biológica.

Ahí fue cuando entendí que era el libro de la historia de mi familia. La mujer de la foto era mi madre y su padre era Amon Goeth, el comandante del campo de concentración de Plaszow, en Cracovia, Polonia.

Mi madre nunca me dijo nada pero yo no crecí con ella; me dio en adopción cuando era pequeña.
Unas semanas después de mi nacimiento me mandaron a un hospicio donde a veces me iba a visitar. Después crecí con una familia que me adoptó cuando tenía siete años. Desde entonces dejé de tener contacto con mi madre a la que sólo vi una vez más.

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