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LA CALLE

3 de Noviembre de 2013

Brígido: los 10 asesinos en serie que mataron a más personas

Vía HusmeandoPorLaRed Cuando a los amigos, familiares o vecinos de un asesino en serie se les pregunta que sabían de él, casi siempre existe un patrón común. Generalmente dicen que “él / ella nunca me pareció extraño” o “él / ella es la última persona que esperaría que fuera un asesino en serie.” En realidad, […]

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Vía HusmeandoPorLaRed

Cuando a los amigos, familiares o vecinos de un asesino en serie se les pregunta que sabían de él, casi siempre existe un patrón común. Generalmente dicen que “él / ella nunca me pareció extraño” o “él / ella es la última persona que esperaría que fuera un asesino en serie.”

En realidad, sin embargo, los asesinos en serie suelen tener en común una combinación de dos factores, una infancia desastrosa y problemas psicológicos sin control. Ahora que hemos llamado su atención vamos a echar un vistazo a una breve biografía de los 10 asesinos en serie que mataron a más gente.

Una advertencia. El número de asesinatos indicado, en muchos casos, no es más que algo indicativo ya que la mayoría habría cometido más, pero no se han podido demostrar.

Gary Rideway

Asesinatos: 48

Este tipo es una verdadera joya. Gary trabajaba en una fábrica de camiones, pero tenía un segundo empleo como asesino necrófilo de prostitutas. Aunque fue condenado por “sólo” 48 asesinatos, confesó más del doble. Gary volvía al lugar del crimen y tenía relaciones sexuales con los cadáveres, y esa fue su perdición, ya que la policía encontró su ADN en los cuerpos de las asesinadas. Se salvó de la pena de muerte gracias a un acuerdo, ya que confesó dónde se encontraban los cuerpos de sus víctimas que no habían aparecido.

Alexander Pichushkin.

Asesinatos: 49

Conocido como el asesino del tablero de ajedrez. Al parecer, Alexander era un buen chico. Desafortunadamente tuvo un accidente en un columpio que causó una lesión cerebral. Fue enviado a vivir con sus abuelos y se obsesionó con el juego que le enseñó su abuelo, el ajedrez. Cuando murió el abuelo Alexander se puso furioso. A menudo grababa vídeos de sus asesinatos y no tenía reparos en asesinar a niños. En uno de los vídeos se pudo ver como colgaba de los pies a una de sus víctimas y la dejaba caer de cabeza desde 15 metros.

Anatoly Onoprienko.

Asesinatos: 52

No siempre lo vivido en la infancia es decisivo para lo que haremos o seremos de adultos, pero esta historia ocurrida en Ucrania hace que te lo plantees. Anatoly fue enviado a un orfanato, mientras que su hermano fue criado por su familia. Gracias papá. Cuando creció, se encontraron 122 armas en su poder. Finalmente admitió que los asesinatos los realizó porque así se lo pedían unas voces en el interior de su cabeza.

Andrei Chikalito.

Asesinatos: 56

Andrei Chikalito, otro hombre con una infancia rosa, fué un asesino en serie en Rusia. Al menos 52 mujeres y niñas fueron agredidas sexualmente, mutiladas y asesinadas. Confesó 56 asesinatos, fue a juicio por 53, y fue declarado culpable de 52. Fue condenado a muerte y ejecutado. Durante su infancia le contaron que un hermano suyo fue secuestrado y comido por sus hambrientos vecinos antes de que él naciera. Chikalito tenía una hermana más joven que se cree que fue concebida cuando su madre fue violada por un soldado alemán.

Yang Xinhai.

Asesinatos: 67

Yang Xinhai nació en Zhumadian, China. Su familia era de las más pobres del pueblo. Disfrutaba jugando con herramientas muy afiladas como cuchillos y hachas. Usaría sus herramientas preferidas para sacrificar a familias enteras. Por las noches entraba en granjas y mataba a todos los que estaban en ella. Confesó que había cometido 65 asesinatos entre 1999 y 2003 y fue sentenciado a muerte y ejecutado por 67. En los medios de comunicación, se le solía conocer como “Monstruo asesino”.

Ahmed Suradji.

Asesinatos: 70

Ahmed Suradji fue un asesino en serie de Indonesia. Era un ganadero y aspirante a mago. Asesinó a cuarenta y dos jóvenes mujeres y niñas, de edades comprendidas entre los 11 y los 30 años. Sus víctimas eran estranguladas con un cable, después de ser enterradas hasta la cintura en el suelo. Luego enterraba a las víctimas en una plantación de azúcar cerca a su casa. Creía que el enterrarlas frente a su casa le proporcionaba una fuente de poder. A pesar de haber confesado “solo” la muerte de 42 personas, hasta 80 familias de la zona denunciaron la desaparición de mujeres comprendidas entre las edades de sus víctimas. En un comunicado, afirmó que su padre le dijo en sueños que matara a 70 mujeres y bebiera su saliva con el fin de convertirse en un sanador místico. Tenía tres esposas que eran hermanas. También fueron arrestadas por complicidad en los asesinatos y en el entierro de los cadáveres. Suradji fue ejecutado por un pelotón de fusilamiento junto a una de sus mujeres, las otras dos finalmente quedaron el libertad. Al final se hizo justicia.

Pedro Rodrigues Filho.

Asesinatos: 100

Pedro Rodrigues Filho es otro buen ejemplo de un hogar estable y acogedor. Pedro tuvo una lesión cerebral debido a las palizas que tanto él como su madre recibían rutinariamente de su padre. Más tarde su novia fue asesinado por una pandilla. Pedro se vengó del crimen torturando y asesinando a los pandilleros que habían acabado con la vida de su novia. Pero su sed de venganza no terminaba ahí. Perseguía y mataba a las personas que consideraba “malas”. Se involucró en el mundo de la droga, y como no, acababa con sus competidores en tan lucrativo negocio asesinándolos. Coincidió con su padre en la cárcel, condenado por matar a su esposa y madre de Pedro, y también se vengó, matándolo con un machete. Fue condenado a 128 años de cárcel. Yo no lo querría como yerno.

Revisa el resto de la lista haciendo click aquí.

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