La historia es de película de terror. Un intruso se mete a una casa en Inglaterra mientras la dueña de casa está en alguna habitación. El hombre toma su celular, que estaba sobre la mesa, y se saca una foto frente al espejo del living.

Veinte días después, la mujer revisa su celular y se da cuenta que tiene una fotografía de un hombre que no conoce sentado tranquilamente en su comedor. Después, según cuenta el Daily Mail, recuerda que hace meses que se le desaparecía comida, pero ella culpaba erróneamente a sus hijas.

“En la foto él es nota cómodo en mi casa. Le mostré la fotografía a mis amigos y mi familia y estaban absolutamente horrorizados. Creo que cuando tomaron la foto yo estaba en la ducha”.