Una extraña historia recoge hoy el medio El Vocero de Puerto Rico sobre un anciano que quiso hacer de las suyas pero no le salió muy bien.

El medio caribeño señala que un tatita de 70 primaveras se puso medio calentón y contrató los servicios de una escort.

La historia iba bien con el arrugado hombre que se preparaba para tener una noche de lujuria y pasión en la ciudad italiana de Treviso.

El problema se dio cuando llegó la mujer y al tata casi le da un infarto al ver que la mujer que cruzaba el umbral de la puerta era la novia de su hijo, su futura yerna.

La escort de origen latino, le había dicho a la familia que tenía 40 años y que trabajaba como mesera.

Luego de unos segundos de duda sobre si seguir o no con la operació, el tata se arrepintió y suspendió la cita hot.

Tras esto le contó a su hijo, que no se tomó muy bien la buena nueva y se terminó agarrando con el caballero.

La situación llegó a la justicia aunque los dramas morales van a quedar más allá de una posible condena.