Foto: Twitter Profesorlupa

Luego de que el Canciller Moreno pidiera a Venezuela investigar y aclarar la muerte de una chilena en una protesta, la Justicia de ese país abrió hoy una investigación por la muerte de Giselle Rubilar Figueroa, ocurrida este fin de semana en la andina ciudad de Mérida tras recibir supuestamente un balazo cuando trataba de retirar una barricada en el marco de las protestas que desde hace un mes sacuden al país.

De acuerdo con la Fiscalía General, la mujer, identificada como Giselle Rubilar Figueroa, de 47 años, fue impactada en la madrugada del domingo por un disparo de arma de fuego cuando despejaba una barricada que obstaculizaba una vía cercana a su vivienda en Mérida, capital del estado homónimo, en el occidente venezolano.

La fiscal a cargo del caso, Teresa Rivero, ordenó a la Policía científica realizar las pericias correspondientes para esclarecer el hecho y determinar responsabilidades, informó la Fiscalía en un comunicado.

De acuerdo con el diario estatal Correo del Orinoco, Rubilar murió el domingo por la noche en el Hospital Universitario de Los Andes al no poder recuperarse de las heridas recibidas.

La chilena tenía 4 hijos, de acuerdo con Correo del Orinoco, que cita un parte médico del Hospital Universitario de los Andes, donde se reseña que en el incidente resultaron heridas otras dos personas.

Sobre este caso, el canciller de Chile, Alfredo Moreno, confirmó hoy en Santiago que el cónsul chileno en Caracas, Alejandro Bravo, se desplazó hasta Mérida para conocer de primera mano lo sucedido y ponerse en contacto con la familia de Rubilar.

“No he conversado con el presidente (venezolano Nicolás) Maduro, pero nuestra embajada ha tomado contacto con la familia, tanto en Chile como allá”, declaró Moreno, quien agregó que han dado instrucciones a sus representantes en Caracas para que se pongan en contacto con la Cancillería venezolana de manera “que pueda haber una investigación de los hechos”.

Las barricadas o “guarimbas”, que se colocan sobre todo a primera hora de la mañana y última de la tarde para dificultar el tráfico por las ciudades se han convertido en una de las formas de protesta contra el Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, de los sectores más radicales desde el estallido de las manifestaciones el pasado 12 de febrero.

Las protestas, que en algunos casos se han tornado violentas, dejan hasta el momento un saldo oficial de 21 víctimas fatales y más de 300 heridos.

Maduro afirmó a fines de febrero que las barricadas y “guarimbas” (barreras y actos violentos) habían dejado 50 muertos, directa o indirectamente, como por ejemplo personas que no habían podido llegar a recibir atención médica por los obstáculos en las vías.