Con un vestido azul oscuro y atrasada cinco minutos -“llegué unos minutos tarde nomás, no le pongan tanto”-, la matrona Karol Cariola Oliva hizo su estreno hoy como diputada de la República. Junto a Camila Vallejo, Giorgio Jackson y Gabriel Boric, la secretaria general de las Juventudes Comunistas completó el cuarteto de ex dirigentes estudiantiles que llegaron ayer en la mañana al Parlamento.

Tras recibir las felicitaciones de sus nuevos colegas en el hemiciclo y los saludos de mandatarios como Rafael Correa y José Mujica, la diputada por Recoleta e Independencia trazó la línea de lo que será su trabajo parlamentario (en las comisiones de Salud, Vivienda y Seguridad Ciudadana y Drogas) los próximos años para cumplir la palabra empeñada en las pasadas elecciones.

Karol, lo primero que escuchó Michelle Bachelet hoy al salir del Congreso con la banda presidencial fue el grito de las JJCC: “A cumplir, a cumplir, el programa a cumplir”. ¿Qué te parece?

¿En serio? Me alegro. Bueno, nosotros estamos comprometidos con un programa político, con un acuerdo al que llegamos con los distintos partidos de la Nueva Mayoría, y las Juventudes Comunistas estamos en la misma sintonía. O sea, nosotros estamos en la sintonía de trabajar porque el programa se cumpla y vamos a trabajar para que la Presidenta pueda llevar adelante el compromiso del mandato que le dio el pueblo de Chile con un programa que plantea una nueva Constitución, una reforma tributaria y una educación pública gratuita y de calidad, entre otras cosas que para nosotros son fundamentales. Vamos a hacer un aporte desde la calle, desde los movimientos sociales, desde nuestro trabajo político como juventud y ahora desde el Congreso con nuestras dos diputadas y, por supuesto, con los diputados de nuestro partido.

Es un trabajo duro porque al interior de la Nueva Mayoría hay distintas visiones sobre las reformas. Lo vimos estas últimas semanas.

Claro, hay algunas diferencias dentro de la Nueva Mayoría, siempre las ha habido. Por ejemplo, yo creo que no es raro que tengamos diferencias con la Democracia Cristiana. La hemos tenido históricamente. Lo raro es que hoy día nos hemos puesto de acuerdo y eso es lo que hay que destacar. Y creo que es bueno y es positivo para el país.

¿Qué explica que el PC esté trabajando con la DC?

Estamos en un país que nos exige hacer transformaciones, porque Chile lo está pidiendo, lo ha venido gritando hace años en la calle, y hoy día tenemos mayor disposición a que esos cambios se puedan materializar en políticas públicas reales, en leyes que beneficien a las grandes mayorías, y nosotros por lo menos estamos en esa disposición y esperamos que los otros partidos también. Hay que recordar que los diputados, los senadores electos de la Nueva Mayoría, fueron electos con el programa de Michelle Bachelet y, por ende, tienen que tener que llevarlo adelante y saber respetarlo.

¿Qué pasará si no se cumplen los puntos que se prometieron en campaña? ¿Cuál será su reacción?

O sea, nuestro primer compromiso es con nuestro pueblo y por eso apoyamos este programa, porque creemos que lo beneficia. Pero de todas maneras, yo preferiría no ponerme en el lugar de que el programa no se va a cumplir, esa es una posición bastante pesimista. Hay que mirar hacia adelante, poner toda la voluntad, todo nuestro esfuerzo y nuestro trabajo porque se cumpla. Y en eso vamos a estar apuntando en estos meses que vienen desde la cámara y desde otros espacios.

Por último: ¿la polémica en la Nueva Mayoría por el caso Venezuela está terminada?

Mira, nosotros ya hemos dicho lo que pensamos sobre Venezuela. Espero de corazón que el conflicto se resuelva lo antes posible. El Presidente y el gobierno han tenido toda la voluntad. De hecho hoy existe una asamblea por la Paz que se está desarrollando y esperamos que llegue a buen puerto. Yo me quedo con las palabras de la Presidenta Bachelet de que este gobierno, este Congreso, lo que va a hacer es apoyar lo que el gobierno democráticamente lleva adelante para resolver un conflicto de manera autodeterminada como lo tienen que hacer todos los pueblos que tienen procesos democráticos y de elección popular de sus presidentes y autoridades.