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La familia de Sergio Landskron Silva, el joven que murió por el bombazo en el Barrio Yungay, reafirmó que él sería una víctima y que no tendría ninguna vinculación a grupos terroristas, por lo que pidió que “nos dejen vivir nuestro dolor en paz”.

Leyendo un breve comunicado a la salida del Servicio Médico Legal, uno de sus hermanos relató que el joven estaba sumergido “en el flagelo de la droga” desde los 15 años, contando también que “estuvo desaparecido durante una semana, fue la última vez que lo vimos, él estaba en la calle”.

“Sólo pedimos respeto para nuestro dolor y que nos dejen vivirlo tranquilo”, agregó el familiar del fallecido, insistiendo en que “en este momento Sergio es una víctima de la situación“.

Además, pidió que la prensa no los busque más, ni asista al velorio ni al funeral.