silva

Las figuras más importantes de la Unión Demócrata Independiente se dieron cita en el restorán Parilladas Argentinas para celebrar los 31 años del partido fundado por Jaime Guzmán. En una ceremonia que hasta tuvo a Andrea Molina cantando el cumpleaños feliz a lo Marilyn Monroe, el timonel de la tienda, Ernesto Silva, realizó un duro discurso que provocó que los asistentes a la cena lo aplaudieran de a pie.

Silva centró su pasional alocución en el gobierno de Michelle Bachelet y la incapacidad que ha tenido enfrentando diversos temas de la sociedad, entre ellos, la educación, la salud, el “terrorismo”, y no se refirió directamente al Caso Penta, que compromete a importantes figuras de su tienda, aunque sí deslizó que los han tratado de detener con “obstáculos” “amenazas” o “persecuciones”, en una clara alusión al lío judicial que los mantiene en vilo hasta que no se acaba la investigación de la Fiscalía.

En relación al Pentagate, Silva manifestó que “hoy recogemos con más fuerza que nunca esos principios fundacionales para decirles que la UDI, el partido más grande de Chile, no se dejará vencer jamás por los obstáculos, por las amenazas o las persecuciones de quienes nos consideran la única fuerza capaz de detener el avance de malas políticas, que significarán no sólo la destrucción del país que hemos construido entre todos, sino hipotecar el futuro de varias generaciones de chilenos”, dijo el diputado.

En la misma línea agregó que “cuando a algunos de nosotros nos atacan, todos sabemos, y mis amigos aquí saben que atacan a la UDI y hoy estamos más unidos que nunca”.

Sobre las reformas de Michelle Bachelet y el actuar de su gobierno, el discurso de Silva fue drástico. “Chile, por primera vez desde el retorno a la democracia, se enfrenta a un gobierno, que apunta a demoler los cimientos de un país del que ustedes, yo y la mayoría de los chilenos, estamos orgullosos” y agregó que en la UDI “tenemos la certeza de que, sin perder nuestra identidad y defendiendo nuestras convicciones más profundas, hemos logrado sintonizar con una ciudadanía que está ansiosa por cambios pero no de la manera que lo plantea el gobierno y la Nueva Mayoría. Nosotros nos sentimos acompañados e identificados con esa gran oposición social que ha salido a las calles a decir NO y estamos seguros de que nuestra consecuencia pronto dará frutos”, manifestó el mandamás de la tienda de avenida Suecia provocando los aplausos de los asistentes.

Sin resquemores, Silva dijo que el actual gobierno es una administración “ideológica” que pretende determinar “cómo debemos vivir de ahora en más”. La ideología “significa, que ese pensamiento es más importante que la razón o el sentido común. Significa, que estamos en manos de un grupo, al que no le importa las consecuencias de sus actos, ya que el fin justifica los medios y ese fin, esa meta es demoler el país que tenemos, para construir uno nuevo, según sus ideas, las mismas que ya han fracasado a lo largo de la historia y que han llevado a la ruina, a otros países del mundo. Significa dividir a Chile entre supuestos buenos y malos… siendo los malos, todos aquellos que nos oponemos a la demolición de esta casa sólida, firme y con futuro… que se llama Chile”.

Más en particular, el timonel de la UDI criticó la reforma educacional que pretende llevar a cabo el gobierno diciendo que con ella “se amenaza la esperanza y los sueños de cada padre y de cada madre sobre el futuro de sus hijos, se amenaza la libertad de elegir dónde estudiar, qué estudiar, con quién estudiar y de quién aprender. Se amenaza la esperanza de los sostenedores. Se amenaza a los profesores. Se amenaza a los alumnos, pero lo más importante es que se amenaza el futuro del país”.

Por otro lado, criticó la labor de la administración Bachelet en el ámbito de la salud. Silva dijo que el gobierno ha detenido la construcción de 12 recintos hospitalarios y que ha afirmado que “el 7% que cotizan los chilenos en salud no les pertenece. Una nueva muestra del predominio de la ideología y la falta de sintonía, que durante el paro de 28 días en el hospital El Salvador, le costó al país $1000 millones e impidió que se realizaran 10 mil consultas y se tuvieran que reprogramar 800 cirugías”.

Además, se refirió al “terrorismo” en Chile, recordando que la UDI lo había advertido y que nadie les hizo caso.

En última instancia Silva centró su crítica en la supuesta pérdida de empleo durante el gobierno de Bachelet. “Se han perdido 140 mil puestos de trabajo, lo que significa que diariamente más 750 chilenos quedan desempleados, con las dolorosas consecuencias que esto trae a miles de familias chilenas que ven cómo sus oportunidades disminuyen”.

Para terminar, entre gritos y aplausos de una UDI dolida por las esquirlas del Caso Penta, Silva sacó la pachorra. “Ustedes bien saben que no podemos descansar. Ustedes saben que tenemos que salir a la calle. Ustedes saben que nos quieren callar. Ustedes saben que que tenemos la fuerza. Ustedes saben que tenemos el testimonio. Ustedes saben que tenemos el corazón popular de hacer de Chile un país más justo para todos los chilenos”. Acto seguido, recibió una ovación de a pie de los asistentes a la cena que conmemora los 31 años de la UDI.