Frank Gehry efe

El reconocido arquitecto gringo Frank Gehry, considerado uno de los más destacados representantes de la corriente deconstructivista, aseguró que el 98 por ciento de los edificios que se hacen en el mundo son “pura mierda”, y respondió levantado el dedo del medio al preguntarle qué opina de aquellos que consideran que sus obras no pasan de ser arquitectura espectáculo.

Gehry habló en la previa de recibir el Premio Príncipe de las Artes 2014, galardón que le fue concedido como autor de una obra “virtuosa e innovadora” que, al margen de su excelencia estética, incluye edificios como el Museo Guggenheim de Bilbao, y el Aeroespacial de California (1982-1984), que le valió ya en 1989 el Premio Pritzker, conocido como el “nobel de la arquitectura”.

El norteamericano, quien se adscribe en la corriente de que todo edificio debe considerarse “una obra de arte”, ofreció una rueda de prensa en la que reaccionó con enfado a las primeras preguntas que se le hicieron, actitud por la que se disculpó después y que achacó al aturdimiento provocado por el viaje a España.

“Me ha pillado descolocado y tuve esa reacción”, dijo señalando al periodista que le había preguntado sobre la arquitectura espectáculo, cuestión a la que respondió haciendo un “hoyúo”.

Gehry añadió que él no pide a nadie que lo contraten, que no tiene publicistas ni agentes y que sólo hace lo que le piden clientes que sienten respeto por el arte al que se dedica.

Previamente, había asegurado que “en el mundo en que vivimos, el 98 por ciento de los edificios que hacen son pura mierda, son malditos edificios sin sensación, ni sentido del diseño, ni respeto por la Humanidad”.

En su opinión, hay muy poca gente capaz de hacer algo relevante en este campo y solo, de vez en cuando, “algunas personas hacen algo especial”.

Nacido en Toronto en 1929, pero con nacionalidad estadounidense, donde reside desde los 15 años, Gehry afirmó que a sus 85 años sigue adorando su trabajo como arquitecto, pero que no puede decir cuál de todas sus obras es su preferida.

En su opinión, hay edificios que por sí solos son capaces de marcar diferencias en una ciudad, como pasó con su obra de Bilbao, una de las primeras que hizo en Europa, con la Ópera de Sidney, o en su día, con el Partenón de Atenas.

Gehry es el sexto arquitecto que recibe el Premio Príncipe de Asturias de las Artes.