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El ex alcalde de Providencia, Cristián Labbé, aseguró que ha recibido “incontables” muestras de apoyo “de todo el país” tras su detención por su eventual responsabilidad en violaciones a los Derechos Humanos, asegurando “que aquí se produjo un hecho político. Se produjo algo que la gente lo leyó”.

“Se produjo un punto de inflexión con respecto a los militares. Lo que me ha pasado a mí es un hecho que le pasa con mucha frecuencia a los militares y que está en el más estricto silencio y son condenados injustamente sin ningún respeto a sus derechos humanos, porque el primer y principal derecho humano es el debido proceso. Ser procesado después de 41 años es absolutamente discutible”, dijo en entrevista con El Mercurio.

“Le resto toda la credibilidad a la Comisión Valech, le resto toda imparcialidad al departamento de derechos humanos del Ministerio del Interior, toda vez que han hecho una persecución odiosa con respecto a mí. (…) Soy el último bastión que queda de los viejos soldados que mantenemos una posición unívoca con respecto a la historia y que hemos tenido un rol en la sociedad que no han tenido otros”, sentenció.

Sobre si tiene alguna responsabilidad en las torturas y desapariciones, Labbé respondió: “No, no, no, a mi, ninguna. Entonces, a la asociación ilícita, a esa organización… procesen al Ejército. Yo tuve mandos, tuve jefes, subalternos, yo andaba de uniforme, pertenezco al Ejército de Chile. Es a mi Ejército al que se está llamando asociación ilícita y eso no lo puedo aceptar”.

Asimismo, insistió en que “nunca he estado en Tejas Verdes. Lo pueden leer en cada una de mis declaraciones: nunca he estado en Tejas Verdes. No conozco Tejas Verdes, no he servido nunca ahí.”

“Nadie, nadie, ninguna de las personas que ha participado en la causa en la que yo estoy ha dicho que yo lo torturé, que yo lo toqué, o que cometí algún ilícito con él o me haya visto cometer un ilícito, ninguno”, agregó.

Labbé también justificó su petición de bajar la fianza impuesta, asegurando que está “cesante” y que “después de toda una vida tengo una pensión de $600.000”.

“Quiero instalar en la conciencia colectiva de este país que esto que me ha pasado a mí le ha pasado hace mucho tiempo a los militares y que debemos preocuparnos. ¿Qué pasa entonces por la mente de esas generaciones militares que son hijos, nietos, muchos de los altos mandos que tienen a sus padres presos hoy, familiares, hermanos? Eso es muy importante, es un téngase presente.También me preocupan los ‘cómplices pasivos’, porque quién me dice que en el futuro no tengan que acudir a los tribunales en su momento”, concluyó.