Yasna Provoste: “estamos respondiendo genuinamente a nuestros principios fundacionales de humanismo cristiano”

La diputada por Copiapó y ex ministra de Educación, señala su conformidad con la gran mayoría del proyecto que despachó el Senado el jueves pasado, pero dice mantener reparos en algunos puntos y pide desdramatizar el llegar a una comisión mixta. Además, aprueba el trabajo de su partido con el PC dentro de la misma coalición, pero le cierra la puerta a MEO. “Me siento muy cómoda con aquellos partidos que apoyamos con mucha fuerza el proyecto de nuestra Presidenta Michelle Bachelet y en eso no está el PRO”, dice.

Yasna Provoste A1

¿Cuál es su diagnóstico del proyecto que acaba de despachar el Senado y que deberán votar ustedes este lunes?

Mire, el proyecto salió del Senado bastante mejor de todo lo que nosotros podíamos esperar a partir de las indicaciones presentadas por senadores como el Ejecutivo el día 2 de enero de este año. Y yo creo que esto ha sido producto también de una voluntad muy amplia de nuestra sociedad de avanzar a un sistema educativo que se mueva con otras reglas del juego. Creo que más allá de las manifestaciones de algunas indicaciones que nos preocuparon bastante, hoy día este proyecto que nos llega recoge algunos puntos que para nosotros son sumamente importantes como que las ATE sean instituciones sin fines de lucro y con exigencias que por ejemplo estén acreditas y solo puedan contratarse a través de licitaciones, y yo creo que eso para nosotros ha sido un punto muy importante porque cuando comenzamos a plantear este tema en la cámara de Diputados ni siquiera el Ejecutivo estaba convencido de aquello. Y nosotros considerábamos que si queríamos avanzar a un sistema en el que dejáramos atrás las reglas del mercado del lucro, obviamente nuestros esfuerzos tenían que llegar hasta las ATE, que por lo demás reciben dinero de las subvenciones a los niños más pobres.

Fue un trabajo bastante largo.

Creo que tuvimos un trabajo muy intenso, muy silencioso con nuestros senadores que nos permite tener un proyecto donde la letra escrita dice que tienen que ser sin fines de lucro, donde se da un año más de lo que habíamos establecido y nosotros ya estamos trabajando en una propuesta que vamos a presentar al Ejecutivo para poder tener una ley mucho más amplia respecto de las ATE en nuestro país. En lo personal fue muy positivo.

¿Qué cosas rescataría de lo que quedó del proyecto?

Bueno, También hay que resaltar como por ejemplo lo que se logró instalar en el Senado, que es este Fondo de Fortalecimiento a la Educación Pública (250 mil millones de pesos). Creo que es una manifestación de una voluntad que al menos la DC veníamos señalando hace largo rato, desde que conocimos la agenda legislativa. A nosotros nos habría encantado poder comenzar por el tema de educación pública. Hemos entendido y acogido las razones del Ejecutivo, pero creo que esta manifestación, sumado al resto de iniciativas legislativas para este año, son valorables.

¿Aún así se va a votar algunas indicaciones en contra?

En esto yo no quiero comprometer la opinión de la bancada, pero sigo manteniendo mis reparos con algunos temas como el arriendo entre entidades relacionadas con fines de lucro para establecimientos de menos de 400 alumnos. De hecho, se lo planteé de nuevo al ministro. Toda la evidencia e investigación muestra que en esos establecimientos son los que más cuesta financiarse, por lo que no encuentro ninguna razón para que le permita a un sostenedor que recibe esta subvención, que además es dueño de la propiedad y puede sacar recursos de esa subvención para autopagarse el arriendo, pagarle menos a sus profesores, invertir menos en calidad de los aprendizajes, es un tema en el que mantengo mis reparos. Nosotros estamos en el camino de tener un sistema educativo sin selección y esta fórmula que ha emanado el Senado en que dice que en un tiempo ningún colegio pueda selección, salvo que establezca o eleve una solicitud al Ministerio de Educación que tiene que ser refrendada al Consejo Nacional de Educación, y que establezca condiciones excepcionales. A mi me parece que es una fórmula que genera algo de ruido, pero que entiendo va en la dirección que uno espera, que tengamos un sistema que no seleccione. Porque en el fondo nosotros estamos convencidos que hoy día la selección o el mérito que algunos señalan defender en el caso de los colegios emblemáticos, no es exactamente el mérito sino que más bien el capital cultural y social de la familia. Y creo que tenemos que trazar en un plazo de tiempo, condiciones distintas de un sistema educativo, dotadas de más recursos, una nueva carrera docente, podamos ser capaces de garantizar en todos los establecimientos educacionales una educación de calidad. Por lo tanto, como uno diría: nosotros sabemos donde queremos llegar. Queremos llegar a un sistema que en el mediano y largo plazo no seleccione. Y lo que la Nueva Mayoría se propone va en esa dirección, porque prohíbe la selección y lo permite apenas por un proceso específico.

¿Se ve más lejana la opción de una comisión mixta?

Las principales dificultades van a estar referidas al arriendo y a una norma que se cayó en el Senado, que dice relación con la protección del niño y la niña con la prohibición de pruebas a la primera infancia en el caso de colegios particulares pagados. Porque con la misma fuerza que defendemos a quienes vienen de los sectores más desprotegidos, tenemos que tener la capacidad de defender también a los niños de sectores más acomodados y que muchas veces en ese tipo de establecimiento se le somete al estrés de esas pruebas. Ya el establecimiento hace una selección por la condición económica de la familia, pero nosotros consideramos que es necesario avanzar en normas para prohibir estas pruebas en particulares pagados. Yo, la verdad, no dramatizaría tanto con aquello.

Se ha hablado bastante de eso.

Pero muy erradamente en mi opinión, porque hay una serie de proyectos de ley que han ido a comisión mixta (administrador provisional, control de armas) y esto forma parte de las posibilidades en un tercer trámite legislativo. Yo no dramatizaría. Creo que al imponerse esta condición de que no puede irse a comisión mixta y que eso es un fracaso, un autogol, yo le quitaría ese dramatismo. Es parte de la discusión y de las atribuciones que un Parlamento tiene. Pero yo no descarto ni aseguro que esto vaya a ocurrir.

¿Qué le parecen las críticas a la DC sobre “abandonar a la clase media” en la votación de este proyecto?

Yo creo que la manera en cómo la DC ha votado en la Sala del Senado, con matices por cierto, tiene una convicción muy profunda con nuestra identidad humanista cristiana. En reconocer que la educación es un bien en el cual no cabe el lucro, así nosotros lo hemos señalado en todas las instancias partidarias, en el Quinto Congreso Ideológico, en el Concejo Nacional. Por lo tanto, creo que nuestra votación ha estado siempre pensando en los sectores que buscamos representar, que son los sectores más desfavorecidos. La DC surge como un partido para representarlos, pero tampoco olvidando a la clase media. Yo más bien preguntaría si hay alguna familia de clase media que hoy no esté satisfecha de que la DC haya levantado banderas con que acá no se lucre con la educación, que el esfuerzo que realicen a las familias por aportar sean invertidos en el aprendizaje d ellos estudiantes y no para alimentar los bolsillo de los sostenedores. Y yo me pregunto si no está en el ADN de la DC, que es un partido que cree en la comunidad, que defendamos con mucha fuerza que los Concejos Escolares deben existir en un colegio como un mecanismo de control. Nosotros creemos que estamos respondiendo genuinamente a nuestros principios fundacionales de humanismo cristiano.

Hay un sector que efectivamente se asustó con los cambios de esta reforma, por la llamada “campaña de terror” o no. ¿Cómo se ha percibido ahora en su distrito la aprobación de este proyecto?

Mire, yo estoy muy consciente que hemos tenido una campaña muy masiva de desinformación, de desprestigio a una reforma que efectivamente es muy transformadora y que formó parte de nuestros compromisos elementales de campaña. Yo soy una persona que representa a un distrito del norte, estoy todos los fines de semana en mi distrito. De hecho, ahora voy para allá para estar todo el fin de semana comunicando los avances de todo el trabajo. Pero en el caso específico de educación hemos tenido diálogos con actores, con sostenedores, el mismo ministro ha estado allá. Y yo creo que si uno se detiene a escuchar, existe un apoyo muy significativo a la reforma que estamos llevando adelante.

yasna provoste1

¿Usted habría pensado, después de haber sido ministra de Educación, que el país iba a contar con una ley de este tipo?

Mire, nosotros presentamos, siendo yo ministra de educación, y la presidenta en su primer mandato, un proyecto para terminar con el lucro en la educación. Y tuvimos un rechazo generalizado de la oposición. Y yo creo que tal vez la única condición que ha variado es que hoy día tenemos una mayoría en el Parlamento que nos permite hacer realidad estas transformaciones porque lamentablemente no ha cambiado el punto de vista respecto de la oposición. Y yo se lo decía ayer al ministro. Yo entiendo que es muy difícil conciliar estos dos puntos de vista, que existen en el Parlamento, en la sociedad, pero que masivamente se inclina porque la educación sea un derecho social y para que el Estado juegue un rol preponderante en la entrega de este bien público versus otro sector de la sociedad que considera que la educación es un aspecto privado, de la familia y que solo el mercado puede regular aquello. Esas dos versiones que vimos desde el año 2006 en adelante se mantienen, pero este es un paso muy importante en pos del objetivo que queremos lograr: que no sea fruto del azar que a un niño le tocó un buen colegio, un buen profesor, que esto sea una condición de base para todos los estudiantes. Yo me siento muy contenta, debo decirlo. No sentía lo mismo a principio de año, cuando me tocó conocer las indicaciones tanto del Ejecutivo como del propio Poder Legislativo. Y hoy tenemos un escenario distinto.

Podríamos decir que este es el primer round de una larga batalla, que es la reforma educacional. Ahora vienen otros proyectos, por los que mucha gente está expectante también. ¿Cómo ve el escenario de ahora en adelante?

Bueno, lamentablemente todo ha sido un round en esta comisión. Uno de los primeros proyectos que pudimos abordar fue el del Administrador Provisional, que no era contemplado para educación superior y no se hacía cargo de cierres, y esto fue abordado no exento de complicaciones. Siempre está la tensión de que algún sector de este Parlamento cree que todo lo vinculado a la educación tiene que estar regulado por las leyes del mercado. Y nosotros creemos que el Estado tiene y debe de jugar un rol, y así lo defendimos durante la tramitación de ese proyecto y el que estamos terminando de revisar ahora. Ahora la agenda va a estar marcada por la carrera docente, desmunicipalización y donde esto se manifiesta con mucha fuerza. Yo creo que nosotros vamos a tener diferencias incluso entre los mismos actores d ella Nueva Mayoría.

Como ha ocurrido desde el año pasado.

Sí, pero por ejemplo, en Carrera Docente hay quienes sostenemos que esto debería ser solo para aquellos que ingresan a la educación pública, que si nosotros queremos garantizarles a las familias que sus hijos e hijas van a estar atendidos por los mejores docentes ahí, nosotros deberíamos hacer carrera docente solo para ellos. Y ahí hay diferencias. Hay quienes creen que no, que debería ser para el conjunto de docentes que reciben financiamiento del Estado, pero en los particulares subvencionados la opción de que un profesor ingrese a esto es decisión exclusiva del sostenedor. Entonces, vamos a enfrentar un debate que va a estar uy marcado por nuestra manera en cómo entendemos la tarea educacional y el rol del Estado. Yo creo que no hay nada más ideológico que la educación. Cuando digo eso no tiene que ver con la política partidaria. Pero nosotros esperamos que la discusión en el Congreso a partir del lunes de esta semana nos lleve a defender estas ideas.

También a través de la materia educacional se ha visto la convivencia de un conglomerado que debuta como coalición de gobierno.

Mira, para nosotros ha sido una súper buena convivencia. En la comisión de Educación es bien diversa, pero hemos tenido un buen diálogo, capacidad de trabajar en equipo, de enriquecer miradas distintas y que en el fondo cuando uno mira los proyectos que hemos tramitado, las cantidad de indicaciones -que de alguna manera refleja el nivel de preocupación-, hemos tenido una postura bastante unida. Así es que yo al menos tengo una muy buena opinión de nuestro trabajo colectivo con los parlamentarios de la Nueva Mayoría.

Usted hablaba de matices dentro de su partido, pero la DC ha sido blanco de muchas críticas por parte de sus compañeros de coalición durante este tiempo.

Cuando uno mira la votación de los senadores también ve que ha habido una buena disposición de la Nueva Mayoría de sumarse. La DC en el Senado finalmente retiró una cantidad importante de indicaciones y eso yo lo valoro muchísimo. Valoro también que nuestros senadores se hayan comprometido con indicaciones que levantamos desde la Cámara. Y nos parece que ha jugado un rol muy importante en defender algunos temas.

Y más allá del tema educativo, ¿Cuál es su proyección general de la coalición?

Yo personalmente me inscribo en el grupo de quienes pensamos que la Nueva Mayoría debe perpetuarse más allá del Gobierno de la Presidenta Bachelet. Mientras existan tareas pendientes en materia de desigualdad, tenemos que seguir haciendo un esfuerzo de conciliar esta visión de cada uno quienes integran la Nueva Mayoría. Para nosotros ha sido una experiencia inédita compartir en una colación donde exista el Partido Comunista y la DC. En términos personales, poder convivir con un diputado comunista en el mismo territorio (Lautaro Carmona) o en las comisiones, como en Educación con la diputada Vallejo, es realmente una muy buena experiencia porque más allá de las legítimas diferencias hemos sabido trabajar en temas de igualdad de oportunidades, acceso y que el Estado tenga un rol preponderante en esos elementos que consideramos bienes nacionales. Así que yo me inscribo entre los democratacristianos que piensen en poner un programa y en tareas aún pendientes que el país tiene.

¿Y ampliarla más? Por ejemplo, en el caso de sumar a figuras como gente del PRO, con Marco Enríquez Ominami a la cabeza. Hay algunos parlamentarios DC que no están de acuerdo en sumarlo a la coalición.

Mire, yo me siento muy cómoda con aquellos partidos que apoyamos con mucha fuerza el proyecto de nuestra Presidenta Michelle Bachelet y en eso no está el PRO.

The Clinic Newsletter
Comentarios