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La molestia al interior de la Universidad Católica contra monseñor Ricardo Ezzati por el despido del profesor jesuita, Jorge Costadoat, no para. Según recoge La Segunda, un grupo transversal de 60 académicos de distintas facultades firmó una carta quejándose por la medida.

Apuntan que la medida es “demasiado grave” y que entre otras cosas pone en riesgo el valor de la liberta de cátedra.

“Nos preguntamos por el sentido de una facultad de Teología en la que se impida el diálogo a la luz del Evangelio y dentro de la ortodoxia de la iglesia. ¿Es acaso deseable que una facultad de teología, sus académicos y sus alumnos deban plegarse uniformemente a una cierta línea ‘oficial’ respecto de la comprensión de los valores evangélicos”, sostiene la misiva.

Agregan que la salida del profesor se entiende como que los estudiantes “son considerados, en la práctica, como niños que son incapaces de discernir de acuerdo a su propia libertad y responsabilidad”.

Finalmente, los firmantes declaran sentirse dolidos y que ninguna explicación ha sido suficiente.

“Por lo mismo, pensamos que si tal justificación no existe, lo único justo y necesario es que la medida sea revocada”.

Según un artículo publicado ayer por The Clinic Online, el despido de Costadoat y la desvinculación de Patricio Miranda Rebeco, quien demandó a la UC por despido injustificado luego de 22 años enseñando, resonó con fuerza en la casa de estudios.

El despido de Costadoat -a quien no se le renovó la misión católica para hacer clases, decisión que habría sido tomada y comunicada por el cardenal y arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, como Gran Canciller de esa casa de estudios- y ahora el de Miranda, tiene los ánimos crispados en ambas facultades, al tratarse de académicos altamente reconocidos por la comunidad estudiantil y entre sus pares.

Según el comunicado del Centro de Estudiantes de Teología UC, al profesor Costadoat se le comunicó que la no renovación se debía a la tensión que reconocía Ezzati “entre dos libertades: la propia libertad del profesor para enseñar y la libertad de la Facultad para permitirle que siga enseñando”.

Pero en el caso de Miranda, decisión que habría sido tomada principalmente por el Decano de Ciencias Sociales, Eduardo Valenzuela Carvallo, terminó en una tutela laboral que llevará a la UC a comparecer ante la Tribunal Laboral de Santiago la tercera semana de abril.