Alberto Salas A1

Una boleta trucha no es igual a coludirse para forrarse.

Si bien no fue planteado en esos términos coloquiales, el presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Alberto Salas, aseguró que pese a los cuestionamientos con que pueden abordarse ambas situaciones, una es evidentemente más grave que la otra.

“Cuando vemos tantos casos apartados de la legalidad, y que son todos graves, no quiero decir que no, pero hay diferencias enormes entre la gravedad de un aporte ilegal a la política con una boleta, a la colusión, en que unos pocos se coluden para beneficio económico personal, en perjuicio de cientos de miles”, señaló en el marco de un seminario de la Unión Social de Empresarios y Ejecutivos Cristianos (USEC), recoge el Diario Financiero.

El líder del empresariado se extendió en el punto y dijo que “todos los ‘pitutos’ y todas las actuaciones políticas de servicios públicos y de empresas públicas en función de políticos y de determinados candidatos, de determinadas relaciones con políticos también nos afecta, obviamente (también) la corrupción, la letra chica en los contratos, las prácticas contra la libre competencia y la falta de transparencia”, se ext

Sin embargo, y pese a lo escandaloso que han resultados los últimos casos, Salas llamó al matiz, a la ponderación.

“Hay que ser justos. La verdad es que si bien estos casos han sido de alta connotación pública son casos, no quiero decir aislados, pero son casos menores. La inmensa mayoría de los empresarios, de las personas, están trabajando diariamente junto a sus trabajadores con irrestricto apego a la legalidad (…) trascendiendo a muchas acciones que van allá de la mera rentabilidad”, aseguró.