Las contradicciones y olvidos de Peñailillo en su declaración ante Chahuán por caso SQM

Frente a Chahuán, Peñailillo aseguró no contar con soporte en word de sus trabajos en Asesorías y Negocios SpA de Giorgio Martelli, no tenerlos en ningún computador y poseer sólo un respaldo en bodega. Sin embargo, a fines de abril, en La Moneda se había ofrecido a exhibirlos a El Mercurio durante una entrevista con este diario en la que dijo que los tenía en el computador de su oficina y los mostró, aunque no de forma íntegra. La duda es en el cuál de las ocasiones dijo la verdad.

rodrigo peñailillo a1

En menos de dos meses, el exministro de Interior, Rodrigo Peñailillo, cambió completamente su versión respecto de los supuestos informes que realizó para Asesorías y Negocios Spa de Giorgio Martelli –que a su vez facturó a Soquimich- y por los que emitió en 2012 las cuatro boletas por $16 millones en total que descubrió The Clinic Online y que sellaron su salida del Gobierno.

La inconsistencia de Peñailillo sobre este asunto –y otros más- quedó en evidencia en la declaración que realizó el 16 junio ante el Fiscal Nacional, Sabas Chahuán y que ayer este medio publicó de forma íntegra.

Frente a Chahuán, Peñailillo aseguró no contar con soporte en word de sus escritos, no tenerlos en ningún computador y poseer sólo un respaldo en bodega. Sin embargo, a fines de abril, se había ofrecido a exhibirlos a El Mercurio durante una entrevista con este diario en la que dijo que los tenía en el computador de su oficina. La duda es en el cuál de las ocasiones dijo la verdad.

“Sí, yo tengo los tres informes en papel que le entregué a (Gabriel) Sepúlveda en cumplimiento al contrato con A y N (…) Yo acostumbro a guardar documentos como mi tesis, documentos de análisis, reflexión, por eso guardé los tres informes en papel y yo los busqué y los encontré en una caja de documentos que tenía en la bodega de mi casa (…) Esos informes yo los hice en un computador de la oficina que parcialmente yo ocupaba en Dialoga, que no era mío y por eso yo ahora no tengo el soporte word de los informes”, afirmó en el interrogatorio.

RP El Mercurio
Pues bien, el 26 de abril, el cuerpo de Reportajes de El Mercurio publicó una entrevista al ex secretario de Estado donde Peñailillo ofrece mostrar los tres trabajos sobre política internacional. “No tengo ningún problema en mostrarlos (los informes) y entregarlos a Impuestos Internos. De hecho, los tengo en mi computador”, aseveró en una nota donde precisamente aparece mirando una pantalla y recorriendo páginas de un archivo word que corresponderían a los supuestos documentos.

No es la única vez que Peñailillo ha mostrado contradicciones respecto de qué hizo para AyN y dónde está el respaldo de su labor.

El martes 5 de mayo, el ex titular de Interior dijo a Canal 13 que los periodistas del diario de Edwards habían visto los informes íntegramente, dando a entender que había actuado con total transparencia.

Al día siguiente, El Mercurio arremetió con una fuerte editorial en la que desmintió a Peñailillo, señalando que “al término del diálogo, el secretario de Estado procedió a buscar en su computador lo que, según explicó, eran los informes, abriendo un documento y procediendo a hacer un rápido recorrido por sus páginas”.

EL OLVIDO SOBRE TEGUALDA
comando bachelet
El ex titular de Interior recalcó ante Chahuán que nunca decidió sobre las contrataciones de la empresa AyN deMartelli, omitió sus vínculos con Jorge Rosenblut y se negó a ahondar en cualquier materia relativa a Bachelet, aunque reconoció que Martelli le pagó pasajes para volar a Estados Unidos en 2013, antes que la Mandataria fuera candidata.

Pero entre todas sus declaraciones, la que realizó respecto del arriendo del comando de calle Tegualda por parte de Martelli es una de las más insólitas porque difiere de lo que él mismo dijo saber al respecto cuando The Clinic Online publicó esta información.

Ante Chahuán Peñailillo sentenció: “Lo que sucede es que él (Martelli) encontró la casa e hizo el contacto con quien la arrendaba y yo no sé cómo se hizo la cosa administrativa del arriendo”.

Sin embargo, 60 días atrás Peñailillo aún en La Moneda recalcaba que tenía todo claro sobre este asunto: “Nosotros siempre hemos dicho que él fue parte del comité de recaudación ciudadana. Él fue administrador electoral en la campaña del año 2005, eso es un rol muy importante, que en esta ocasión lo desempeñó la señora Ana María Lagos. Es un rol que está publicado en el Servel, que es información pública, como todo el resto de la rendición de cuentas de la campaña”.

LAS DECISIONES
GIORGIO-MARTELLI
Peñailillo asegura en su declaración que conoció a Martelli en 2005 cuando éste era administrador electoral de Bachelet y que lo volvió a ver a fines de 2011, al retornar a Chile tras estudiar en España.

“Había un grupo de personas que estaban sin trabajo y que al mismo tiempo pensábamos desde el punto de vista político colaborar por el de un proyecto político de una candidatura futura (…) Giorgio plantea la idea de tener una empresa real y que efectivamente pudiera vender servicios y contratar personas que pudiesen trabajar, jóvenes profesionales universitarios, a las personas que en su mayoría tenían una inclinación política ideológicamente afín”, dijo.

Martelli en su testimonio había afirmado que la idea original fue de Peñailillo y que éste propuso nombres a contratar. Sólo esto último fue admitido por el otrora secretario de Estado.

“La sociedad se constituyó para que los profesionales pudieran tener trabajos e ingresos para trabajar y vender los productos (…) Una vez constituida la empresa yo sugerí nombres para la contratación de determinadas personas como Gabriel Sepúlveda, Robinson Pérez, Héctor Cucumides, Flavio Candia, Harold Correa”, argumentó.

Todos los anteriores recibieron platas desde AyN y terminaron trabajando en el gobierno de Bachelet y constituyendo el núcleo duro de Peñailillo. Por ejemplo, Sepúlveda es el actual jefe de gabinete del ministro de Energía Máximo Pacheco; Robison Pérez, fue hasta hace algunas semanas el jefe de asesores de Interior; Cucumides, fungía como el coordinador de las actividades de Peñailillo. En tanto Candia era el jefe de la Unidad de Análisis Estratégico de la cartera, mientras que Harold Correa uno de sus más cercanos colaboradores, dejó de ser el jefe de gabinete del ex ministro de Educación Nicolás Eyzaguirre, con la llegada de Adriana del Piano.

Chahuán consultó a Peñailillo respecto de su rol en AyN, si tenía algún poder de decisión o de administración, ya que Martelli lo sindica como uno de los cerebros de la gestión.

“Yo no decidí rentas, ni plazos de los contratos de los profesionales, yo sólo sugerí a Martelli nombres y eventuales rentas. No tuve injerencia en la administración, no conozco la contabilidad de la empresa ni al contador, por lo tanto yo no podría determinar cuánto pagar. Martelli decidía financieramente cuánto pagarle”, respondió.

No obstante, cuando Chahuán le hace ver que Martelli había asegurado que las decisiones de pago las tomaba Peñailillo éste retrocede:

“Es efectivo que yo sugerí la contratación de ciertos profesionales, su renta y el tiempo de contratación en algunos casos”.

En su testimonio, Peñailillo afirma que no sabía para que empresas trabajaja AyN por que no era su tarea.

De hecho, cuando la fiscalía le muestra a Peñailillo 23 documentos que aportó Martelli en formato digital y que fueron vendidos a SQM Salar y revelados por The Clinic Online el 7 de mayo pasado, el exministro afirma que “no sabía que su destinatario era SQM-Salar”.

Con los fondos que obtuvo AyN se pagaron, entre otras cosas, el celular de Peñailillo y pasajes de éste a Estados Unidos y Chile.

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