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En medio del desarrollo del tradicional Te Deum que encabeza el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, un grupo de manifestantes se posicionó en las cercanías de la Plaza de Armas para protestar contra la autoridad eclesiástica y las últimas revelaciones que apuntan a las maniobras que realizó con el fin de cuidar el poder y mantener la estabilidad de la Iglesia.

“No más Te Deum, Chile merece un acto laico para celebrar Fiestas Patrias”, fue el mensaje que la mayoría de los presentes solicitó. Otros más categóricos pidieron derechamente la salida de Ezzati del Arzobispado de Santiago.

Cabe decir que el cardenal Ezzati se vio en el ojo del huracán tras la revelación de los correos que mantuvo con Francisco Javier Errázuriz, en los que se evidencian las maniobras que realizaron para que el sacerdote jesuita Felipe Berríos se convirtiera en capellán de La Moneda. Por su parte también se dieron a conocer los hilos que movieron con el fin de que el periodista Juan Carlos Cruz, víctima de Karadima, no integrara la comisión papal de abusos de menores en el Vaticano y expusiera su testimonio ante la Santa Sede.

Otro de los principales regaños que ha recibido la Iglesia tanto por creyentes como por ateos es que más que enfocarse en el contenido de los mails, la postura religiosa ha sido mayoritariamente la de criticar el hecho de las filtraciones de conversaciones privadas.

En paralelo, en Osorno otro grupo de manifestantes pidieron la renuncia del cuestionado obispo Juan Barros.

“Juan Barros, hermano nuestro en la fe. Por amor a la Iglesia chilena te suplicamos y te exijimos RENUNCIA”. Este fue el mensaje que se pudo leer en un amplio lienzo desplegado por los asistentes.