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Las fuertes precipitaciones que azotaron mayormente al norte del país durante marzo de 2015 generó aluviones, inundaciones, 31 fallecidos, 16 desaparecidos y 35.086 damnificados que li perdieron todo. Los lamentables hechos naturales se concentraron mayormente en la tercera región.

Como ya recordamos, el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet hizo frente a las pérdidas generando un bono de 1.200.000 por cada familia que sufrió la aplastante catástrofe con el fin de que pudieran recuperar o conseguir cualquier cosa que sirivera como enseres.

En ese sentido el jefe de hogar debía estar inscrito como requisito en la Ficha EFU (Encuesta Familiar Única de Emergencia y vivir en las zonas anegadas por supuesto. En total el beneficio habría ayudado a cerca de 10.500 familias.

Pues bien, según consigna Las Últimas Noticias, durante noviembre pasado el intendente de Tarapacá detectó y denunció a damnificados chantas que aprovechándose de la triste situación entregaron datos falsos para recibir los bonos de Gobierno y meterse al bolsillo al menos $1.200.000.

El fiscal jefe de Copiapó sostuvo que “en el Gobierno se dieron cuenta que había inconsistencias en las personas beneficiadas, las que habían dado datos falsos en las encuestas”. Precisó que cometieron el error de querer ayudar rápido y se entregaron los beneficios sin demora.

En la actualidad la Brigada de Delitos Económicos de la PDI investiga 68 casos en los que se habría mentido con trucherías descaradas.

A continuación te dejamos las 3 mentiras más utilizadas por estas personas, según constató LUN:

1.- El fiscal Meza afirmó que muchos “damnificados” vivían súper lejos de la zona de la catástrofe y que ni se anegaron. “Hay gente que mantenía su domicilio fuera de la ciudad. En la encuesta dieron información falsa que daba cuenta de que estaban viviendo en campamentos. Pero las personas nunca vivieron allí”.

Agregó que “sus hogares no se anegaron y estaban en condiciones normales”.

Pese a detectar las trucherías, el profesional admitió que resulta complejo dar con el paradero de los sujetos ya que no poseen domicilio cercano, incluso se encontrarían fuera de Copiapó.

2.- Desde la Bridec de la PDI el comisario Óscar Laporte Harun reveló que “mucha gente fue encuestada en albergues. Les preguntaban de dónde eran, y ellos respondían Paipote o donde fuera. Les pedían los carnés a las señoras y los hijos, y como es lógico, no los tenían. Al final igual les daban el bono. Después iba la señora, pedía el bono por su cuenta y también se lo daban”.

Aquí reconoció que pecaron de confiados y que “la idea era ayudar de la forma más rápida posible”.

3.- Otro método utilizado por los chantas fue el hecho de agregar familias a la misma casa habitada para recibir más bonos. Dichas familias eran de cualquier otra parte.

Laporte explicó que en una casa por ejemplo donde vivían 4 personas de pronto comenzaron a decir que exitían más familias en dichas viviendas que permanecían como allegados, ya fueran primos, sobrinos, hijos, etcétera.

La chiva era expuesta como que cada familia allegada estaba ubicada en una habitación de la vivienda.

“Se daba el caso de que ellos entregaban el nombre de varios jefes de hogar en un lugar donde sólo vivía una” familia.

“Los familiares se multiplicaron para poder acceder al beneficio. De los distintos tipos de aprovechamiento esto es de los más común”, cerró el comisario.