sergiomelnick

“El 2016 será muy difícil, peor que el 2015”, advierte el ingeniero y expanelista de Tolerancia 0, Sergio Melnick, en una columna que escribe en La Tercera a modo de previsión astrológica.

“Será difícil para el Gobierno seguir ocultando la real situación de desempleo. El déficit fiscal podría llegar a 4,5% del PIB, lo que es una grave hipoteca del futuro. Los problemas de Codelco serán delicados. Aumentará la crisis de TVN, y muchas empresas pequeñas empezarán a tener problemas de sobrevivencia. En suma, un mal escenario”, aventura quien fuera ministro de la Dictadura.

Como acérrimo detractor del oficialismo y particularmente de la figura de la Presidenta Michelle Bachelet, avizora un quiebre en el conglomerado de la Nueva Mayoría.

“Con alta probabilidad la Nueva Mayoría se va a quebrar en el segundo semestre. Se inicia la formación de una coalición de la nueva izquierda por un lado (PC, IC, MAS, PPD, PRSD, parte del PS), que luchará contra “los poderosos de siempre” abriendo una agenda abiertamente populista, y se formará un nuevo centro político por el otro. Vienen al menos cinco nuevos partidos políticos a cambiar el escenario tradicional, que recogerán los fragmentos de la crisis de las coaliciones. Se viene un gran rebaraje del naipe político apuntando ya a las presidenciales y parlamentarias del 2017”.

En este último punto, indica que “es probable que además de los candidatos que ya hoy se aprontan desde la política tradicional (que son muchos) se agreguen algunas nuevas caras. Quizá algún empresario populista, una mujer muy ambiciosa un poco oscura, y algún(a) ecologista, humanista, o intelectual muy amable y respetado. ME-O será candidato, Lagos no podrá, Ossandón será candidato, Piñera aún lo está meditando. En la DC la pugna será Walker-Burgos que dependerá de lo que ocurra en el Gobierno”.

Respecto del gobierno, asegura que “se inicia el año con una severa crisis de gabinete, a su vez con la imagen pública muy deteriorada con apoyo del 17%. Habrá más de un cambio en el año. Bachelet seguirá aislada y ausente, quizás viajando aún más al exterior”.

“La reforma educacional de gratuidad empezará a operar y las dificultades serán enormes por su pobre diseño técnico y tremenda discriminación. En mi opinión veremos un tercer “transantiagazo” nacional (el segundo fue la reforma tributaria) de alcances difíciles de predecir. El descontento estudiantil será de proporciones y traerá no solo grandes problemas en el funcionamiento de las universidades, sino de amplias protestas públicas con todas sus secuelas”, escribe.

Para cerrar, deja dando vueltas una acotación de carácter totalmente ideológica.. “la única salida es el abandono formal de la retroexcavadora y volver a la moderación de los grandes acuerdos”.