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“Carolina nos autorizó a hablar de su situación y la apoyamos”.

Con esas palabras, el presidente de la Fundación para la Confianza y uno de los querellantes en el caso Karadima, José Andrés Murillo, se refirió en diálogo con La Segunda al caso de la masoterapeuta Carolina Cosmelli, la mujer que acusa al embajador de Chile en Francia, Patricio Hales, de acoso laboral y sexual.

“Su relato es absolutamente verosímil para nosotros”, dice el filósofo, víctima en el bullado caso Karadima.

Respecto de los dichos de Hales, quien -de acuerdo a la declaración que reveló el vespertino- indicó que la exempleada de la legación diplomática actúa para vengarse, Murillo sostiene que “no sé se tiene mucho sentido, habrá que investigarlo, es su voz, es legítimo y creo que aquí hay que respetar la presunción de inocencia. No me sorprende que tenga una defensa acusatoria. Eso es clásico de las personas que han sido acusadas de acoso, de abuso de poder, de abuso sexual”.

Volviendo a la situación de la mujer, insiste en que “la acusación de Carolina es verosímil, porque la acusación es coherente y porque estaba en una situación de asimetría de poder. Por eso a nosotros nos corresponde apoyarla con todos lo medios posibles”.

En este caso, la víctima tiene mucho más que perder que ganar, agrega.

La versión del embajador de Chile en París tras denuncia por acoso laboral y sexual – The Clinic Online