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A través de una declaración pública el Gobierno de Chile lamentó las condiciones en que se realizará la visita de carácter privado que este domingo realizará una comitiva liderada por el canciller boliviano David Choquehuanca, para constatar en terreno el maltrato que han denunciado sus compatriotas en las fronteras comerciales con Chile, específicamente en los puertos de Arica y Antofagasta.

“El Gobierno de Chile deplora las condiciones en que se quiere realizar la visita de una autoridad tan importante como el ministro de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional de Bolivia, y las considera como una descortesía flagrante”, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Lo anterior porque la visita se programó “contrariando las prácticas diplomáticas y las normas que se deben los Estados libres, este aviso ha sido entregado con menos de 48 horas de antelación, sin concordar ningún aspecto del programa de esta visita con las autoridades chilenas. En estas condiciones, el Gobierno de Chile sigue considerando este viaje como una visita privada, que debe atenerse a las limitaciones correspondientes”.

En esa línea, la Cancillería agregó que esta visita “se trata de una operación mediática para seguir cuestionando el Tratado de 1904, y para encubrir problemas domésticos como el anunciado paro nacional de camioneros en Bolivia. A pesar de ello, el Gobierno de Chile empeñará sus mejores esfuerzos en cautelar la seguridad del ministro y las autoridades que lo acompañan”.

“El Gobierno de Bolivia agrega una nueva muestra de un ánimo hostil en contra de Chile y sus ciudadanos, que no refleja el sentir de la mayoría de los bolivianos que desea una relación amistosa con Chile, ni el de los miles de estudiantes bolivianos que asisten a nuestras universidades o que han hecho de Chile su país de residencia”, añadió.

Sin embargo, ante este escenario la cancillería de Chile informó que “en señal de respeto a la presencia de altas autoridades del Estado Plurinacional de Bolivia, el Gobierno de Chile dispondrá de una escolta policial para proteger la seguridad de los visitantes”.

Asimismo, aseguró que “el Gobierno de Chile toma nota de que esta visita privada está integrada por 58 personas, identificadas con nombres, apellidos y documentos de identidad. Toda persona distinta de las indicadas tendrá el tratamiento de un turista corriente y no será considerada como parte del grupo”.

En el documento el Gobierno además fue enfático en señalar que no considerará como oficial ningún resultado de esta “inspección”: “El Gobierno de Chile notifica que ni siquiera considera la sola idea de actos de “inspección” ejercidos sin autorización en territorio propio, y no aceptará las eventuales conclusiones que pretendan presentarse como resultados de una visita privada”.