“El Padre Seba” es como se le conoce a Sebastián Correa (34), un cura atípico que desarrolló la costumbre de aconsejar a los fieles a través de las redes sociales.
En conversación con el diario La Segunda, el cura deportista que cuenta con más de 13 mil seguidores en Facebook afirmó que aprovecha al máximo las herramientas y la llegada que le otorgan las redes sociales.

Es así como en la nube o en su canal de Youtube se dedica a subir exitosos videos que ya suman casi un millón de reproducciones. Entre los más visitados aparecen los titulados: “Qué puedo hacer si me enamoro de una persona que no es católica” y “cómo salir de vacaciones manteniendo firme nuestra fe”.

El Padre Seba enfatizó que “hay que tratar de hablar lo que ellos hablan. Y si se pone de moda mandar archivos gif de 5 segundos con imágenes chistosas, bueno, hagamos eso”.

Añadió que “yo veo la nube como un nuevo continente. Lleno de nativos que hablan un idioma particular. Añoran y sufren lo mismo, pero están en otro lado: las redes”.

Al ser consultado por las cosas que le preguntan por redes, contestó que “de todo, desde cómo vivir la fe, si hacer tal cosa es correcto o no, hasta temas coyunturales. A través de Facebook la gente pregunta cosas que cara a cara no se atreve. Pero todas surgen de corazones preocupados y yo respeto su privacidad”.

A renglón seguido, Correa indicó que “por Facebook no puedo absolver, sí orientar y aconsejar a que vayan donde su párroco… Para mí las redes son algo natural; para toda una generación de curas, estoy perdiendo el tiempo”.

Eso sí cuenta que no todo es miel sobre hojuelas, ya que “mucha gente manda cosas para atacar. Me imagino que es muy entretenido poder trollear a un cura. Lamentablemente, por estas situaciones reales en que se ha visto la Iglesia por los temas de abusos, hay mucho material”.

Respecto al sexo, sostuvo que “siempre se tiene la visión de que para la Iglesia el sexo es malo, pero es algo excelente y por eso Dios lo creó para nosotros. Sin embargo las relaciones conyugales tienen que ser dentro del matrimonio”.

“Es como si yo te entregara un regalo, pero te pidiera que no lo abras hasta tu cumpleaños”, dijo, al mismo tiempo que reconoció que “encuentro prudente dormir en piezas separadas, pero cada uno ve dónde le aprieta el zapato”.

Sobre el reggaetón, dijo que “la pregunta es, para qué uno hace las cosas, si es para divertirse o para provocar sexualmente a otra persona. Perrear no es pecado, pero la razón por la cual perreas sí podría serlo”.