El rector de la Universidad Adolfo Ibáñez, Andrés Benítez, le hizo sencillamente un queque al empresario Andrónico Luksic por su irrupción en Twitter, todo esto tras la polémica en la que vio envuelto por el cuestionado préstamo que otorgó el Banco de Chile a Natalia Compagnon dentro del caso Caval.

A través de su columna en La Tercera, el ingeniero comercial señaló lo siguiente: “¿CUÁL ES el escándalo? Se arrendó una casa y pagan buen precio. El tweet de Andrónico Luksic, buscaba responder a un reportaje del Wall Street Journal, respecto al hecho que su casa en Washington fue arrendada por la hija del Presidente Trump, al tiempo que el empresario mantiene un litigio en ese país por un proyecto minero. Las reacciones en la redes no pararon. Notable, bien por él/Un like para Luksic/¡Basta de chaqueteo!/ Si los envidiosos volaran, estaría siempre nublado/ El hombre es exitoso y puede hacer lo que quiera/Grande Chile/, fueron algunos de los comentarios. Es cierto, hubo otros contrarios, pero la tónica fue positiva”.

Añadió que “la irrupción de Luksic en las redes sociales es, sin duda, el fenómeno social del momento. Nunca un empresario, un hombre rico y poderoso, como el mismo se definió en su video de YouTube, había entrado de lleno a opinar en las redes sociales. Hoy, con más de 60 mil seguidores, se ha convertido en un personaje. Y, de a poco, está logrando transformar su imagen, muy dañada por el caso Caval, en la de un tipo cercano y hasta simpático”.

A renglón seguido aseguró además que “hace cosas insólitas. Hace poco, uno de sus seguidores le pidió que le recomendara un libro. Luksic señaló el texto ‘Un veterano de tres guerras’, y tuvo tanto impacto que anunció que regalaría mil ejemplares de la obra. En una hora se agotaron”.

Por su parte, afirmó que “dicen que él está feliz. Que le dedica mucho tiempo al asunto y que no se deja asesorar por nadie. Y tiene razón, porque los expertos en comunicación, y para que hablar de sus pares empresarios, miraban esto horrorizados. “Te van a matar en las redes”, le dijeron. Pero el hombre la tenía clara: les dijo que ya lo estaban matando todos los días. Que no tenía nada que perder. Que era una oportunidad para decir lo que piensa, que lo conozcan, para que, por último, lo critiquen con conocimiento”.

Benítez recalcó que con el paso de los días “los resultados hasta ahora son positivos. De acuerdo a las mediciones, tiene más aprobaciones positivas que negativas. Pero, lo más importante, ha creado una tribu que lo sigue y con los cuales, en un lenguaje coloquial y directo, habla de política, empresas, el éxito y la vida. Tampoco le hace el quite a los problemas. ‘No estamos en el sector pesquero’, dijo cuando lo acusaban de comprar la ley de pesca. ‘No tenemos forestales’, informó para desmentir a Greenpeace durante los incendios”.

Por su lado, el profesional resalta que “su éxito ha llevado a que muchos crean que quiere ser presidente. El se ríe de aquello. En Twitter se lo preguntan, pero él aclara que solo quiere participar. Que no financiará a ningún político. Que para lo único que pondría plata es para una campaña que incentive a los jóvenes a votar”.

“Nadie sabe cómo terminará esta aventura. Pero lo concreto es que es el único empresario que está sacando la cara en las redes. Que, pese a que posee un canal de televisión, entendió que el camino para influir era otro. Y su éxito es notable e importante para todos. Porque de alguna manera está acercando y desafiando la imagen que tienen muchos de los hombres de negocio. Por eso, sería ideal que otros siguieran su ejemplo. Pero claro, hay que ser valiente y entrar de lleno a esa verdadera jungla que es Twitter”.