Luego de que se conociera que la economía chilena se contrajo 1,3% en febrero, el Banco Central salió a poner paños fríos para precisar los alcances de una cifra que en apariencia pudiera verse peor de lo que es. En primer lugar, el gerente de División de Estudios del emisor, Alberto Naudón, explicó que “en nuestro escenario base no hay recesión técnica en el sentido que no hay dos trimestres de velocidades negativas”. En ese sentido, agregó que “hay que tener mucho cuidado con este tipo de nociones, porque qué significa, sabemos que la volatilidad del sector minero especialmente producto de la huelga vamos a tener una volatilidad importante en la tasa de crecimiento del PIB y eso nos va a llevar a un primer trimestre más malo; sin embargo, si uno mira el PIB no minero lo que ve es una economía que crece poco, pero mucho más estable y eso es lo que refleja de mejor manera el crecimiento o el estado del ciclo en la economía”.

Con esas consideraciones, Naudón afirmó que eso “está lejos de ser una situación cercana a una recesión técnica o no técnica”.

Mientras tanto, el presidente del Central, Mario Marcel, complementó lo expuesto y dijo que si bien “un Imacec negativo a nadie le gusta, en este caso tiene un nombre y un apellido muy claro: la huelga de Escondida”. Aclaró de esa manera que esto “es muy importante. Entonces aquí hay una noticia buena y una noticia mala, la mala es que hubo un impacto negativo fuerte de la huelga en Escondida y que la minería ha estado débil en el primer trimestre y la noticia buena es que el primer trimestre ya terminó y la huelga también, por lo tanto, a partir de aquí empieza a manifestarse otros factores que son más duraderos y persistentes de la actividad económica”.