Similar a esa suerte de secta sexual en la que se cuela Tom Cruise en la cinta “Ojos bien cerrados” de Stanley Kubrick es en la vida real el club donde millonarios y estrellas de cine se juntan para dar rienda suelta a sus instintos más dionisíacos.

Cuenta Infobae que éste es el impronunciable Snctm, que opera ciudades como Nueva York o Cannes. Para ser miembro, los hombres deben pagar unos 50 millones de dólares anuales y las mujeres simplemente enviar una foto de un desnudo a cuerpo completo.

En los encuentros no hay límites sexuales. Pasa y está permitido todo, siempre y cuando sean relaciones consensuadas.

Entre los requisitos se recalca que los hombres deben vestir de etiqueta, mientras que las mujeres tienen que estar nada más que en ropa interior. Los integrantes de estas reuniones en el club también tienen que usar máscaras inspiradas en el ambiente animal.

“Erotizar a la raza humana” fue siempre el objetivo principal de Damon Lawner (45), creador de este club que busca que hombres forrados de lucas puedan disfrutar y gozar de sus deseos sexuales mejor escondidos en su ser.

En este lugar todas las fantasías sexuales y el erotismo en sí se manifiestan sin tabúes. La única petición es que cualquier acto que acá se realice sea una decisión tomada por todas las partes que quieran participar.

¿La próxima fiesta? Según el medio antes citado, se desarrollaría en medio del clásico festival de cine de Cannes, evento en el que participan famosillos, rostros de Hollywood, empresarios, multimillonarios, etcétera.

Un yate ultra lujoso será el escenario escogido para llevar a cabo este pedazo de carrete lleno de sexo.