A través de un comunicado, la Congregación de los Hermanos Maristas en España condena y pide perdón por los casos de abusos sexuales que miembros de la agrupación – se denunció- cometieron contra una treintena de alumnos en Chile.

La orden, asimismo, admite el sufrimiento en que se vieron sometidas las víctimas tras los vejámenes y además afirma que se debe apostar por el trabajo diario para prevenir e intentar evitar cualquier situación que atente contra los derechos de los niños, recoge EFE.

Según “El Periódico” de Cataluña, existen al menos siete docentes investigados por las situaciones que acontecieron en Chile.

Maristas Compostela recuerda además el mensaje del XXII Capítulo General del Instituto Marista, recientemente celebrado en Colombia, donde se reconoció “el dolor y sufrimiento causado a las víctimas por parte de algunas personas pertenecientes a instituciones maristas“.

En esa línea -reitera- se condenó explícitamente “cualquier forma de abuso a niños y jóvenes: emocional, físico o sexual”.

“A nosotros nos produce especial amargura y rechazo el pensar que personas consagradas al Señor, y precisamente con una vocación de atención a niños, puedan verse en estas situaciones tan rechazables”, dice el obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello.

Los secretos del hermano Armando

En noviembre de 2017, The Clinic publicó la investigación Exseminarista denunció abusos a la congregación Marista hace 35 años. Según indagó este pasquín, el asunto tenía que ver con el hermano Armando Alegría, cuyo caso fue denunciado hace 35 años a Mariano Varona, actual delegado provincial para la protección de menores, y quien asumió en un comienzo la vocería tras los escándalos que afectan a la congregación.

A propósito de esta revelación, en una reciente conversación con el El Periódico, Varona admite el hecho y hace una especie de mea culpa.

“No creí que se tratara de abusos sexuales, sino más bien de juegos eróticos y de fotografías de desnudos entre Armando y el muchacho (… ) lo que me contó a mí era como un secreto de confesión. No correspondía denunciar. De todos los formadores que escucharon otros casos ninguno presentó ninguna denuncia. Lo que correspondía era ayudar a la persona a enfrentar la situación”.

En la misma entrevista, dice que “lo que yo hice fue informar a mi superior. Ahora las cosas han cambiado. Pero entonces no se podía denunciar sin hablar con el provincial (…) los Maristas vienen de una estructura piramidal rígida”.

“Tal vez sí hubo ocasiones en las que alguien pidió ayuda y no se le socorrió. Así como con Abel Pérez te lo niego y no hubo encubrimiento, en el caso de Armando Alegría, y ustedes lo pueden catalogar como quieran. Lo que pasó fue que yo se lo conté al provincial y el provincial no hizo nada. Ningún provincial actuó. Yo mismo fui provincial y tampoco actué”, reconoce.

El oscuro sótano de los Maristas – The Clinic Online

El escándalo que remece a la congregación marista suma sus primeros testimonios. Tras la primera denuncia dada a conocer en septiembre pasado, The Clinic recopiló testimonios que vincularían a nuevos hermanos, laicos y a sacerdotes de otras congregaciones en eventuales episodios de tocaciones, masturbación y sexo oral cometidos al interior de colegios maristas y paseos scout.