El profesor de Teología de la UC, Antonio Bentué, tiene 78 años, y por eso dice que ya no tiene reparos en decir las cosas como son, en hablar sin problemas.

Y así es entonces que conversa con LUN sobre la veces que le pidió al obispo de Osorno, Juan Barros, -alumno suyo en los 80′- que renunciara. Cosa que también hizo con otros prelados formados por Fernando Karadima, como Tomislav Koljatic y Horacio Valenzuela.

“Sería un gesto de gran sabiduría y de amor a la iglesia que renunciaras, no por reconocerte culpable de haber amparado a Karadima. Eso queda únicamente en tu conciencia ante Dios. Y no veo que ahora sea lo decisivo. Lo decisivo es tu vinculación muy cercana a Karadima (…) Quieras, o no lo quieras, eso constituye la herida en el corazón de nuestra iglesia que no sanará ni cuando Karadima muera, si no ha habido los gestos que ahora resultan más necesarios que nunca: renunciar tú”, le escribiría el año pasado a propósito de la venida del Papa Francisco.

Consultado por la respuesta de Barros, Bentué responde que nunca le dijo nada y que, incluso en una oportunidad le rehuyó en Osorno.

“Le dije que como venía el papa, con mayor razón era el momento de renunciar, para evitar el problema que de hecho se produjo. No sé si soy adivino, pero tengo la ventaja de mi edad”.