La nueva ley educativa aprobada por el Gobierno francés ha sublevado a miles de universitarios, que se han encerrado en decenas de centros del país, el último de ellos el prestigioso centro “Sciences Po” de París.

“Macron tu escuela está bloqueada”, anuncia una pancarta colgada de una de las ventanas de “Sciences Po”, el centro situado en pleno corazón de París donde hace años estudió el mandatario y que desde hoy se sumó a las ocupaciones que afectan a una quincena de centros universitarios, el 21 % de los 70 del país.

“Aplicaremos lo aprendido en esta facultad de políticas pero no en los despachos, sino en la calle”, aseguró hoy a Efe Paul, un estudiante de 26 años opuesto a la “selección” que impone la nueva ley de acceso a la universidad, adoptada en febrero.

La aprobación de la ley ORE (Orientación y éxito de los estudiantes) ha generado un nuevo frente de oposición a Macron, quien, en casi un año en el Gobierno, ya se enfrenta a funcionarios públicos y empleados del sector ferroviario, entre otros.

Este nuevo sistema diseñado para hacer frente al aumento de inscripciones, superior al número de plazas disponibles, no agrada a muchos universitarios.

Hasta ahora, cuando había más demanda que oferta, la selección se hacía por sorteo, mientras que en adelante se basará en un expediente preparado por cada alumno.

Algunos estudiantes críticos a la ley aseguran que no habrá recursos humanos suficientes para analizar todas las candidaturas y alertaron que la selección por expediente atenta contra la igualdad de oportunidades.

“Nos oponemos a la idea de meritocracia”, explicó hoy a Efe Jules, un universitario de 23 años que participa en la ocupación de Tolbiac, un edificio de 22 pisos ubicado en el sur de París y dependiente de la Sorbona que se ha convertido en el símbolo de la lucha contra la ORE.

Entre los muros del edificio, revestidos de grafitis reivindicativos, estudiantes y profesores imparten cursos alternativos, acogen a los curiosos y descansan en el “Amphi dodo”, un aula magna transformada en dormitorio.

Una situación que enerva al presidente de la Universidad París 1 Sorbona, Georges Haddad, quien afirmó esta semana que “la violencia, la droga y el sexo” son frecuentes en este centro y ha solicitado la intervención de la policía, que de momento no ha actuado en Tolbiac.

Otros presidentes de universidades como Poitiers o Rennes 2 instaron hoy al Gobierno francés a “abrir rápidamente las negociaciones” con las diferentes partes, en una tribuna publicada en la revista “L’Etudiant”.

La Universidad de Nanterre (noroeste de París), donde nació la revolución de Mayo del 68 hace 50 años, aplazó los exámenes parciales previstos esta semana, después de que la policía evacuase violentamente a algunos estudiantes el 9 de abril.

En Burdeos (suroeste), los exámenes se realizarán fuera de la Universidad, para evitar incidentes.

Esa situación frustra a algunos estudiantes como a los miembros de “Sciences Po En Marche” -grupo pro Macron- que hoy criticaron el bloqueo entre los abucheos de algunos de sus compañeros, aunque dijeron estar “a favor del debate si es constructivo”.

Otros jóvenes opuestos a las protestas declararon a medios franceses que se sienten como en una “toma de rehenes”.

“Es una aberración hablar de toma de rehenes. No poder hacer unos exámenes no es como si alguien te apuntase con un Kaláshnikov”, afirmó a Efe Théo, un joven profesor de filosofía en Tolbiac miembro del sindicato “SUD Éducation”, que propone posponer los exámenes o poner la misma nota a todos los alumnos.

Théo, de 28 años y natural de Borgoña, se muestra reticente a comparar el movimiento de 1968 con el actual, “aunque ambos comparten el mismo romanticismo”, reconoció junto a una pintada que reza “Fuck May 68” (“A la mierda mayo del 68”).

Las ocupaciones continúan en Rennes (noroeste), Estrasburgo (noreste) o Toulouse (sur), mientras que en Montpellier (sur), pionera de estas protestas, un tribunal decidió que los estudiantes deben “desalojar el lugar sin demora”.

El ministro francés de Interior, Gérard Collomb, prometió hoy que el “Estado de derecho” será restablecido “en todas partes” y “en particular en las facultades”, históricamente consideradas un lugar infranqueable para las fuerzas del orden.

Esta ola de protestas se sumó a las sucesivas huelgas de la empresa pública de ferrocarriles SNCF y a las de la aerolínea Air France, que desde hace semanas generan graves transtornos en todo el país.