“Se inició una investigación de oficio por la filtración de datos por parte nuestra. Tenemos que ver si hay ciberespionaje o delitos informáticos, por decirlo de algún modo”, dijo el jefe de la Fiscalía Metropolitana Oriente, Manuel Guerra. Esto luego del ataque cibernético que dejó al descubierto la información de 14 mil tarjetas de crédito de clientes de distintas entidades bancarias.

“Se ha creado la causa, lo importante es que se recabe la información de las distintas entidades bancarias, también se va a pedir información de Transbank”, precisó el persecutor, recoge Cooperativa.

En palabras de Guerra, “obviamente que nos interesa ver y determinar, en primer lugar, cuáles tarjetas efectivamente fueron activadas y en cuáles se podrían haber generado sustracciones de dinero porque obviamente que es un hecho de bastante gravedad y que revela que tenemos una debilidad estructural en la materia”.

Ayer, y a través de Twitter, el grupo de hackers TheShadowBrokers‏ escribió “los dos POC que liberamos eran sólo un ejemplo. La información la obtuvimos mediante los “portales de pago” directamente asociados a sus bancos. La publicación de datos POC es el camino que seguiremos tomando. No podrán verlo. No es su gente la que pagará, es su gobierno el que pagará”.

Desde la Superintendencia, el titular Mario Farren, había dicho que Chile aún está al debe en materia de seguridad, mientras que en el Gobierno, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, aseveró que no ha habido un uso fraudulento de los datos.