El periodista nacional, José Antonio Neme, sostuvo un comentado encontronazo con la colega boliviana, Cleidy Torres, todo esto luego de que intentara sacarle una declaración al canciller altiplánico, Diego Pary, y luego sufriera la acusación de la seguridad boliviana de haber golpeado a dicha autoridad.

“Estás es un país que no es el tuyo, respeta”, lo increparon.

Pues bien, a través de su cuenta de Twitter dijo que “cuando uno le pregunta con respeto a una autoridad ellos tienen el deber de responder, porque se trata de autoridades públicas. Yo no lo he dado golpes, están las imágenes de respaldo”.

Añadió que “qué lástima que la prensa chilena no podamos hacer nuestro trabajo en Bolivia. Nos acusan de hostigadores mentirosos y nos empujan por el solo hecho de preguntar al canciller boliviano por su ánimo. Muy desagradable”.

No tranquilo con eso, disparó que el “Gobierno de Morales llevó a Chile a La Haya, obligó ambos estados a asumir costos de defensa ‘millonarios’ por 5 años. Apretó las relaciones y no obtuvo absolutamente nada….y me piden que no le exija en nombre del interés público explicaciones a su canciller, ¡porfavor!”.

Pues bien, la reportera Cleidy Torres, no se la dejó pasar y lanzó que “periodismo no es faltar el respeto, periodismo no es actuar con arrogancia, me imagino que en Chile los periodistas pueden obligar a autoridades a responder, intentar subirse a vehículos oficiales, para luego darle a un Viceministro dos palmadas en el hombro despectivamente”.

Neme contestó que “mejor que el periodismo boliviano cuestione las promesas de ‘soberanía’ en La Haya de su gobierno por 5 años, porque eso es faltar a la verdad, lo cual en periodismo es peor que faltar al respeto”.

Precisó que “como dato, en términos de aspiración marítima, Bolivia quedó en una posición peor que antes de que el gobierno de Morales fuera a La Haya. Hoy están más lejos de lograr cualidad marítima que hace cinco años”.

¿Qué dijo Torres? Aseguró que “la arrogancia y agresividad con la que actuó no son propias del periodismo, deje de victimizarse instrumentalizando al periodismo. Después de ver su brillante concepción de periodismo, ahora pretende conducir el camino que debe seguir el periodismo boliviano, merece un aplauso”.

El periodista chileno no mató el tema ahí y puntualizó que “me quedo con la arrogancia y la agresividad….y no con los titulares y despachos que el lunes por la mañana reproducían sin contrapeso la posición del gobierno prometiendo soberanía. Eso es mentirle al público, porque la corte no puede entregar soberanía”.

Agregó que “leo artículos en prensa boliviana que dicen ‘el resultado en La Haya deja intacta la demanda marítima’,
y eso es mentirle a la gente sin pudor alguno. Prefiero que me tilden de agresivo y falta de respeto que de mentiroso”.

“Agresivo, falta de respeto, pregunta tonta, persecución farandulera… Pero nadie me puede acusar de faltar a la verdad. Lamentablemente parte de la prensa en Bolivia no puede decir lo mismo! Saludos a todos”, cerró.