Eran días previos al mítico 5 de octubre del 1988, y Lucía Hiriart, esposa del dictador Augusto Pinochet se refería al Plebiscito.

La mujer, reunida con un grupo de dirigentas femeninas, les agradecía el apoyo y les prometía valores patrióticos si votaban por el Sí. “Siempre he sostenido que la mujer chilena es muy generosa para darse a los demás, como lo ha hecho por muchos años en el voluntariado, y también ahora en que está unida por hacer de Chile una nación cada día más próspera, a través del Sí”, dijo en ese momento.

Dicha reunión, atestiguada por La Tercera, asistieron mujeres de partidos políticos como la Unión Demócrata Independiente, el Partido Nacional, la Social Democracia, entre otros, junto a otras agrupaciones como Mujeres Portalianas, Mujeres por Chile, Mujeres Independientes Pinochetistas y Cristianos por el Sí. 

Las asistentes al evento aseguraron que “la mujer chilena sabe que el Sí mantendrá los valores patrióticos, que defenderá la democracia, igualdad, progreso y que eso ya se ha visto reflejado en las gestiones del Presidente Augusto Pinochet”.