El cardenal Francisco Javier Errázuriz aclaró que no cometió ningún encubrimiento en el caso Karadima, todo esto luego de que ayer se diera a conocer una carta en la que el religioso manifiesta el cierre de la investigación en 2009 sin solicitar diligencias ni declaración “por respeto” al ex párroco de El Bosque.

Según consigna La Tercera, Errázuriz se defiende indicando que “en la larga carta que le envié a la Congregación para los Obispos, son varias las alabanzas al trabajo pastoral del reverendo Karadima, como también las críticas”.

Añadió que “en uno de los párrafos se señala que en su momento se cerró la causa, lo que efectivamente ocurrió, con el mérito de los antecedentes que existían en ese momento. Pero es necesario aclarar que poco tiempo después procedí a reabrir el proceso, con nuevos antecedentes, y que fue remitido a la Santa Sede”.

Junto con detallar que el Arzobispado recibió 3 acusaciones y que se abrió un proceso, precisó que “la competencia exclusiva sobre los abusos de clérigos a menores de edad la tiene la Congregación para la Doctrina de la Fe. Por tal motivo, a ella se le envió toda la documentación, con mi petición de levantar la prescripción de los delitos, de manera que dictara sentencia conforme a la verdad de los hechos y a la justicia”.

En este punto afirmó que “la Congregación, en base a la investigación hecha en Santiago, lo condenó y rechazó su apelación. Se equivoca quien piensa que hubo un encubrimiento”.