Jorge “Coco” Pacheco fue uno de los primeros chefs conocidos de la TV y eso lo recuerda con énfasis en la sección manifiesto de La Tercera, donde también habló de su vida y entregó algunos datitos políticos.

“Fui el primer chef en televisión” señala, añadiendo que “Marqué historia. Ayudé a que la carrera de chef hoy sea bien vista, que la consideren en la sociedad y que esté de moda. El éxito está en ser constante. Pero me van a reconocer cuando me muera. El pago de Chile es tremendo”.

En otro ámbito de su vida, Pacheco señala que “Los de izquierda huelen que soy facho”, explicando que “De cuando fui a cocinarle a Pinochet que nunca más vi a alguno de la Concertación en mi restaurante. Ni líderes o presidentes de partidos de izquierda vienen. Menos los del Partido comunista. Así que se respira bastante bien, jajaja”.

Según su visión, “Pinochet salvó a este país con el pronunciamiento”, aunque precisa que “Hoy hay que ser bien cojonudo para defenderlo, porque lo más probable es que te rebote”.

El hombre de la cocina cuenta que “Yo lo acompañé cuando estaba preso en Londres. Lo encontré un viejo zorro, súper hábil, bonachón, gozador de la cocina. Lo que más pena le daba a él es que los mismos de derecha le habían dado vuelta la espalda. Decía “ni siquiera me mandan una carta pa’ saludar”. Pinochet nos salvó hasta de una guerra con Argentina. Todo eso se olvida, nadie quiere reconocer nada. Porque él es el malo de la película”.

Otro de los recuerdos que evoca es que su local “El Coco Loco” nació como un palo blanco. Sobre esto explica que “me decían que estaba loco por querer poner un restorán. Estábamos en el 73 y yo utilicé el Coco Loco para el mercado negro. Puse cuatro mesas, ocho sillas y listo. Llegaba la clienta del barrio alto, abría la maleta y yo le pasaba una lista en vez del menú. Ahí decía lo que había: arroz, aceite, confort. La señora marcaba lo que quería y yo le daba un pisco sour. Después yo llegaba con la cuenta y estaba todo cargado en el auto. Ganaba más plata que la mierda”.

Pacheco se asume como el creador del “Pollito al velador” gracias a su amistad con los dueños del extinto Motel Valdivia. “Yo inventé el ‘pollito al velador'” señala, agregando que sus amigos un día le dicen “‘Coco, hay que inventar algo rápido, la gente está muerta de hambre’. El pollo lo vendían en todos lados. Entonces el que iba a la pieza a dejar el pollo decía: ‘¿Se lo dejo en el velador?'”.

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