En lo que se ha calificado como un fallo histórico en Chile, el ministro en visita Alejandro Madrid decidió condenar a seis personas por el homicidio del ex presidente Eduardo Frei Montalva, ocurrido en 1982 en la Clínica Santa María.

La justicia sentenció a un empleado civil de la CNI, además de diferentes médicos que participaron o tuvieron cierta responsabilidad en el magnicidio del ex jefe de Estado.

En este sentido se puede decir que el médico Patricio Silva Garín fue condenado a 10 años de presidio mayor en su grado mínimo por su calidd de autor en el asesinato.

Por su parte, el chofer personal de Frei Montalva y soplón de la CNI, Luis Becerra Arancibia, así como también el agente civil de dicho organismo represor, Raúl Lillo, recibieron una pena efectiva de 7 años de presidio mayor en su grado mínimo.

En tanto, el médico Pedro Valdivia Soto fue condenado a 5 años de presidio menor en su grado máximo por su papel de cómplice en el asesinato.

Los tanatólogos Helmar Rosenberg Gómez y Sergio González Bombardiere recibieron 3 años de presidio menor en su grado medio por su papel de encubridores.

Tras una exhumación realizada a Frei Montalva en 2006, tomó fuerza la tesis de un posible envenenamiento en su contra, todo esto mediante la introducción de sustancias no convencionales y un fármaco no autorizado en su cuerpo.