Luego de la polémica de Matías Pérez Cruz en Lago Ranco, un reportaje de El Dínamo revela el proceso por el que Sebastián Piñera obtuvo una polémica concesión de 800 metros cuadrados de borde del Lago Caburgua, los que incluyen quincho y cancha de tenis.

Hay que recordar que el ministro de Bienes Nacionales ha insistido en los últimos días en que en Chile no existen playas privadas, pero la realidad parece señalar lo contrario.

La nota señala que en la práctica sí hay mecanismos para convertir espacios públicos en privados a través de una concesión marítima.

Y es que fue en su primer periodo presidencial, el 19 de abril de 2011, cuando actual y entonces mandatario pidió una concesión marítima del “Sector Renahue Km. 2.4, Lago Caburgua”, para “dar apoyo náutico a una propiedad mediante la regularización y uso de mejoras fiscales consistentes en 2 rampas, un hangar, una cancha de tenis, un muro, acceso a la playa, vereda, terraza, una losa (con quincho) y muros, con una vigencia de 10 años”.

Documentos consignados por El Dínamo señalan que “las obras a mejorar realzan el encanto natural del sector, esto nace de la iniciativa por parte del solicitante de regularizar las instalaciones existentes”.

Lo insólito es que dentro del documento se reconoce una ocupación ilegal desde 2001 aunque según un informe técnico, las primeras construcciones, no regularizadas por cierto serían de al menos 1990.

La polémica se agranda al saber que quienes evaluaron positivamente la solicitud estaba la Capitanía de Puerto de Villarrica, la gobernación marítima y Dirinmar, coordinados por el Departamento de Asuntos Marítimos que dependía del Ministerio de Defensa, cuando estaba en esa cartera Andrés Allamand.

Todo el papeleo requería además del dedito para arriba de la Seremi de Obras Públicas y la dirección regional de turismo, que obviamente dijeron que sí a la petición de jefecito Piñera.

A pesar de que estaba todo OK, según la nota de El Dínamo, el decreto supremo que emitió la autorización de esta concesión solo salió en junio de 2017, cuando Michelle Bachelet, que también veranea en la zona, era Presidenta.

Así Piñera recibió 879,61 metros cuadrados de playa del Lago Caburgua, que incluyen construcciones entre las aguas mínimas y máximas, donde hay entre otros un quincho y una cancha de tenis.