El día 27 de junio, el Banco Estado a través de su gerencia de comunicaciones y sostenibilidad informó a representantes de la industria audiovisual que desde este año no se realizará más la convocatoria del «Programa de Fomento al Cine Chileno» de Banco Estado, terminando así con 14 años de un apoyo histórico para nuestro cine y que ha patrocinado de manera sostenida la exhibición local e internacional, el cual ya forma parte de la historia del cine chileno.

El apoyo de Banco Estado al cine chileno comenzó el año 2004 con la película “Machuca” de Andrés Wood, convirtiéndose en la única empresa nacional que ha aportado sistemáticamente a la producción de cine nacional. Este Programa ha premiado a más de 110 películas chilenas, entre largometrajes, y documentales, muchas de las cuales han obtenido nominaciones y reconocimientos en prestigiosos festivales internacionales de cine, estrenos y exhibiciones que siempre comenzaban sus funciones con el logo del Banco. Las razones que dieron para cerrar el Programa fueron el recorte presupuestario a la gerencia de comunicaciones por razones de austeridad generales instruidas por el Ministerio de Hacienda, y por otra parte, la instrucción de no apoyar programas que no tuvieran directa relación con el giro del Banco, la cual también vendría del mismo ministerio. Lo cual nos resulta muy difícil de comprender. ¿Acaso el programa estuvo más de 14 años funcionando en contra del giro y nadie se dio cuenta hasta hoy? ¿Acaso Hacienda puede prohibir que una empresa del Estado cumpla con principios de Responsabilidad Social a través del apoyo la Cultura, en este caso el Cine Chileno? La marca Banco Estado se ha posicionado de manera sostenida a través de su participación en las campañas de mktg y con su logo al inicio de las películas que se exhibieron en Chile y Festivales Internacionales de Cine tan relevantes como Cannes y Berlín, junto a producciones que han obtenido prestigiosos premios como el «Goya» y el «Oscar» de “La Mujer Fantástica”, que tan orgullosos nos puso a todos los chilenos.

Creemos que es necesario que estos temas se aclaren porque nos llama profundamente la atención que un Programa con esta tradición termine por instrucciones del Ministerio de Hacienda, tal como se nos dijo. Estamos convencidos que es un error creer que dejar de realizar aportes a la cultura y la industria creativa es la forma de llevar adelante la austeridad pública, cuando estamos hablando de un Programa que aportaba anualmente $200 millones, y según las cifras de su último anuario 2018, este Programa representa solo el 2% de las utilidades del Banco que ascendieron a $9.601.271 millones de pesos. Se está sacrificando una inversión en imagen país y en acceso a nuestras creaciones por parte de la ciudadanía. Un país que se queda sin cultura, se queda sin memoria y se está condenando a largo plazo. Esperamos que esto pueda revertirse y, más aún, esperamos que se multipliquen y diversifiquen los
apoyos de las empresas públicas como Banco Estado a la cultura del país.

Sebastian Freund
Pdte. Asociación de Productores de Cine y TV, APCT
Pdte. Federación de la Industria Audiovisual