El abogado de Marcela Aranda, Juan Pablo Hermosilla, habló sobre el informe hacia el sacerdote Renato Poblete realizado por Waldo Brown, en el que se señalan 22 abusos sexuales contra mujeres, 4 de esos abusos hacia menores de edad, según informa Emol.

Hermosilla también tuvo palabras para las reacciones de Benito Baranda a las conductas impropias del sacerdote Poblete, en una entrevista dada en Estado Nacional, de TVN.

El abogado Hermosilla dijo que se encontraba “sorprendido” por los dichos de Baranda entregados el pasado jueves a Meganoticias. “Él da cuenta de dos delitos y da cuenta de dos mujeres que él relata, ‘se acercaron y dijeron que esta es una aproximación violenta tratando de tocarlas y besarlas’, esto es un delito, se llama abuso sexual’

El abogado realizó preguntas sobre el actuar de Baranda en ese momento: “Habría que preguntarle a Baranda por qué no denunció los hechos (…) Esto es un delito en esa época y es delito hoy día, no son delitos nuevos, eso se llama abuso sexual, entonces ¿Por qué no se denunció esto penalmente?”

Hermosilla también se refirió a la posible situación de encubrimiento que pudo haber tenido Benito Baranda en ese momento al no denunciar los hechos mientras era director del Hogar de Cristo. El abogado dijo que era un tema “complejo” porque “hay varias hipótesis de encubrimiento, pero en concreto se requiere que la conducta sea dolosa (…) y se requiere que tenga la intencionalidad de ocultar, que en la práctica es una forma de colaborar a que el otro siga cometiendo delito”.

Aun así, dijo que la confesión de Baranda se debe a que “tiene que ver con el tremendo poder que tenía este señor Poblete”, refiriéndose a que las denuncias que recibió en ese momento hayan mutado al contexto actual.

El abogado, finalmente, tuvo palabras sobre la posibilidad de que se desconocieran dentro de la Compañía de Jesús los abusos perpetrados por Renato Poblete. “Con el patrón que ellos mismos describen durante casi 50 años, (…) tan reiterado, con una persona con tanto poder, que además va acumulando más poder, en que los últimos abusos son dos años antes de fallecer, me cuesta creer que los jesuitas, que hasta donde entiendo viven en comunidades, no hayan visto estas cosas”.