Camilo Escalona, ex presidente del PS: “No se le puede entregar un cheque en blanco a Sebastián Piñera”

Distante, Escalona no se suma a las voces que aplauden un acuerdo de mínimos comunes entre el gobierno y la oposición. “Piñera es un tahúr, un jugador. No se puede actuar sobre la base de concesiones que no ha hecho”, dice en relación a decretar una renta universal de emergencia como salida para la crisis económica que vive el país.

Para el ex presidente del Partido Socialista, Camilo Escalona, el país está cruzando una crisis política y social de marca mayor. Para buscar las causas, él rebobina hacia esos años en que el país crecía y parecía ir en un tren de alta velocidad. Para Escalona los súper ricos son un actor clave en ese proceso que cristalizó el estallido social del 2019.

Desde su casa, donde vive el confinamiento, el dirigente histórico del socialismo chileno observa atento. No ve con buenos ojos las conversaciones lideradas por la senadora Yasna Provoste con el gobierno. A su juicio, la oposición debe pelear por una Renta Universal de Emergencia y no aceptar las oferta de ampliar el IFE. “La decisión de fondo (dar renta universal) Piñera no la quiere tomar. Mientras Piñera no lo haga, nosotros no podemos caer en la ilusión de que existe algo que no hay. Lo importante aquí es que si la gente no tiene qué comer, la crisis se los va a tragar a todos”, sostiene.

¿Cómo está viendo el momento político? Un gobierno frágil, una izquierda fragmentada y una derecha desacoplada de La Moneda. Todo esto con una crisis social, sanitaria y económica en curso…

-Yo creo que el problema principal es que los súper ricos nunca entendieron que tenían que hacer concesiones importantes en Chile. Se acapararon toda la riqueza para ellos y el sistema reventó. Eso fue lo que pasó. Entonces, todos los que fueron valores positivos como la moderación, el ponerse de acuerdo, el avanzar lento, pero seguro…. Todos esos paradigmas culturales del período anterior, se desplomaron. Y ahora no hay en qué afirmarse. Es una crisis del sistema político generalizada.

-En ese sentido, la debilidad del gobierno, ¿cómo impacta?

-Una paradoja de la situación chilena es que el Estado resiste. No se ha ido abajo. Hay una crisis del gobierno, pero no del Estado. Naturalmente, el gobierno es muy importante e influye un poco en que el Estado tenga dificultades, pero no como para derrumbarse. 

-O sea, ¿el gobierno no va a caer, como quisieran algunos sectores radicalizados? 

-No. No creo vaya a caer. Y este diagnóstico es importante de tener en cuenta porque lo que nos pide la derecha ultra conservadora -que dirige la actual administración- es que las fuerzas de izquierda nos coloquemos como parapeto de defensa del gobierno frente a la oleada de la extrema izquierda, entre comillas. Y eso es completamente falso. 

“Una paradoja de la situación chilena es que el Estado resiste. No se ha ido abajo. Hay una crisis del gobierno, pero no del Estado. Naturalmente, el gobierno es muy importante e influye un poco en que el Estado tenga dificultades, pero no como para derrumbarse”.

-¿Qué es falso?

-A la izquierda chilena no le corresponde ser el parapeto para defender un gobierno ultra conservador. 

¿Y quién le está pidiendo a ustedes que sean como un escudo protector del gobierno?

-Ellos quieren que nos coloquemos delante de la movilización social para defender el gobierno. Y ésa es una solicitud completamente ilegítima porque nos responsabiliza de una crisis que es responsabilidad  del propio gobierno. 

-¿Cuál de todas las crisis? 

-Lo que tenemos ahora es que al fenómeno general de la crisis del sistema político, se agrega la crisis concreta de la gestión de la pandemia. Desde el año pasado se le ha sugerido al gobierno impulsar una renta universal de emergencia. No se podía encerrar a las familias sin apoyarlas con ingresos. Ese no es un error de una política pública. Ha sido un error estratégico de este gobierno. Porque, finalmente, al negar la sobrevivencia a los hogares más humildes, la cuarentena se hizo completamente ineficaz. 

“A la izquierda chilena no le corresponde ser el parapeto para defender un gobierno ultra conservador”. 

-No se ha querido incorporar una Renta Universal, pero el gobierno ha dado bonos, aportes a sectores más necesitados. ¿Eso no va más?  

-El tema es cómo te haces cargo de la realidad del país. El gobierno decidió que las familias se tenían que encerrar, pero no les dio ingreso. Todos sabemos  -y también lo sabe Sebastián Piñera, porque con esto especula- que una tercera parte de la economía chilena es informal. Son las personas que viven del día a día. ¿Y qué pasó? Más de la mitad del mundo popular, quedó sin ingresos. Los jóvenes salieron a buscar cómo arreglárselas, entre comillas, porque salieron a robar algo. Muchas muchachas salieron obligadas a tener que prostituirse; otros se incorporaron a algún tipo de saqueo o robo en algún barrio por ahí. Con esto quiero decir que el gobierno tiene la responsabilidad principal de esta crisis. 

“PIÑERA ES UN JUGADOR”

-La senadora Yasna Provoste abrió conversaciones de mínimos comunes con el gobierno. ¿Lo valora como un paso importante para la gobernabilidad? 

-Yo tengo muy buena memoria… Me acuerdo cómo Gabriel Valdés fue completamente manipulado por Sergio Onofre Jarpa en el año 83. Detrás de Jarpa estaba Pinochet. La transición democrática chilena pudo tener otro camino… 

-¿Y cuál es el paralelismo con el rol de Yasna Provoste hoy?

-Que no se puede hablar de mínimos comunes antes de que éstos existan. El gobierno no quiere lo principal, que es la renta básica de emergencia. Quiere mejorar el llamado Ingreso Familiar de Emergencia. Exactamente el mismo instrumento que ya ha fracasado. 

Entonces, ¿el gesto de colaboración de Yasna Provoste no es el adecuado?

-Yo creo que no se le puede entregar un cheque en blanco a Sebastián Piñera.

¿Y la senadora lo está haciendo?

-Lo que yo veo es que la foto en el patio de La Moneda induce a error.  Piñera es un tahúr, un jugador. No se puede actuar sobre la base de concesiones que Sebastián Piñera no ha hecho. Y la concesión principal, él no la ha entregado. Los hogares necesitan comer. Y para empezar a salir de la crisis social, el Estado tiene que actuar en serio, tiene que ser responsable. 

-¿Y qué significa eso?

-Eso significa que durante los meses de invierno se debiera entregar una renta básica de emergencia a todos los hogares. Así se enfrenta la crisis social. Esa es la decisión de fondo que Piñera no quiere tomar. Y mientras Piñera no lo haga, nosotros no podemos caer en la ilusión de que existe algo que no hay. Lo importante aquí es que si la gente no tiene qué comer, la crisis se los va a tragar a todos.

“Lo que yo veo es que la foto en el patio de La Moneda induce a error.  Piñera es un tahúr, un jugador. No se puede actuar sobre la base de concesiones que Sebastián Piñera no ha hecho. Y la concesión principal, él no la ha entregado. Los hogares necesitan comer”.

-¿Es una advertencia de un nuevo estallido social?

-No. Lo que digo es que toda la fuerza política y social de la oposición tiene que estar a disposición de sacar la renta básica de emergencia porque la gente no tiene que comer. 

-Definitivamente, ¿a usted no le gusta el gesto que hace Yasna Provoste? 

-Eso da lo mismo. Lo que importa para el futuro de Chile es que los hogares tengan qué comer y para eso es fundamental tener la renta universal. Vemos que el gobierno anuncia un aumento del IFE. Eso no se corresponde con lo que señaló Yasna Provoste al salir de la oficina de Piñera. O sea, están manipulando groseramente la disposición de la senadora Provoste a colaborar con el gobierno. Están pasando un gol de arco a arco al mantener la misma política que ya fracasó.

“Lo que importa para el futuro de Chile es que los hogares tengan qué comer y para eso es fundamental tener la renta universal. Vemos que el gobierno anuncia un aumento del IFE. Eso no se corresponde con lo que señaló Yasna Provoste al salir de la oficina de Piñera. O sea, están manipulando groseramente la disposición de la senadora Provoste a colaborar con el gobierno”.

“NO HAY MADUREZ”

Habla de tragedia. ¿Eso es lo que se vive hoy?

-Uso la palabra tragedia en el sentido de que el sistema político hoy no tiene una respuesta y no se ve una perspectiva. Hay que construir una perspectiva.

-¿Partiendo por la centro izquierda que está dividida y sin horizonte común?

-Es claro que la fragmentación es una debilidad. La dispersión de la propia fuerza de izquierda, centro-izquierda y centro es porque cada cual quiere llevarse la pelota para la casa. Y eso no es posible. 

-¿Y eso es porque cada uno está jugando por la propia, por defender su identidad?

-Claro, pero ninguno va a ser preeminente. Nadie tiene la fuerza para imponerse. En el año 1988-1989 era clarísimo que la Democracia Cristiana tenía preeminencia en el ancho campo de las fuerzas democráticas y así fue que Patricio Aylwin se puso en la cabeza del proceso de la transición. Pero era una realidad de fuerza inobjetable.

-¿Y cuáles debieran ser las concesiones necesarias hoy?

-Simplemente dejar de pensar que uno va a ser hegemónico. Todos piensan que van a tener la sartén por el mango. Es una realidad política difícil de arreglar. Por eso, mi opinión es que esto sólo se puede arreglar votando el 15 y 16 de mayo, luego en la primaria legal y después votando en la primera vuelta. El que tiene más votos, ése es el que gana. No veo otra posibilidad. 

-¿Por qué?

-Porque no existen las voluntades ni la madurez. Tampoco los sufrimientos que hubo durante 17 años de dictadura para que la gente se dispusiera a hacer concesiones a favor de la unidad y de un proyecto común.

“Todos piensan que van a tener la sartén por el mango. Es una realidad política difícil de arreglar. Por eso, mi opinión es que esto sólo se puede arreglar votando el 15 y 16 de mayo, luego en la primaria legal y después votando en la primera vuelta. El que tiene más votos, ése es el que gana. No veo otra posibilidad”.

-En el marco de las elecciones, también hay quienes advierten el riesgo de que se pueda estar incubando un nuevo estallido social. ¿Lo huele? 

-No. Esa es pura propaganda de Larroulet. Y en eso comparto con Mario Desbordes: las fuerzas ultra conservadoras que controlan La Moneda son inmensamente negativas en el momento que estamos viviendo. Todo lo tiñen de esa mirada conspirativa que tienen y que es propia de quiénes tuvieron el poder bajo la dictadura. Recordemos quiénes son… Porque son los mismos. 

-Si Cristián Larroulet fuese el gran cerebro, como se dice, ¿usted le resta responsabilidad al Presidente en la toma de decisiones?

-No. El Presidente también está teñido de eso. Él declaró la guerra. Menos mal que había un uniformado que tuvo la lucidez de decir: “Yo no estoy en guerra con nadie”. De lo contrario, lo que tendríamos hoy sería una catástrofe. El Presidente ha sido un irresponsable. Lo digo con todas sus letras. Es un dato de la realidad y uno de los factores negativos de lo que estamos viviendo. Esta no es sólo una crisis económica. Es la crisis social lo que está generando una descomposición del régimen democrático.

LOS SÚPER RICOS

Usted dice que la responsabilidad principal de la crisis la tienen los súper ricos. ¿Y el mundo político, qué rol juega ahí?

-Esto viene desde muchos años. Cuando a mí se me ocurrió decir “chupasangres” porque Andrés Allamand recurrió al Tribunal Constitucional para anular leyes laborales que eran indispensables, me llegó camotera. En ese entonces, los súper ricos decían: “El país va como avión. No nos preocupemos ahora del tema de la distribución. No le quitemos velocidad al avión. Todo lo demás se arreglará en el camino”. Bueno, ¿y a dónde llegamos? Llegamos al reventón; llegamos al estallido social.

“El Presidente ha sido un irresponsable. Lo digo con todas sus letras. Es un dato de la realidad y uno de los factores negativos de lo que estamos viviendo”.

Pero en una democracia los súper ricos no se mandan solos. Aquí hubo varios gobiernos de centro-izquierda que tenían que rayar la cancha, ¿no? 

-No se mandan solos, pero mandan demasiado. Ese fue el problema. No se dieron cuenta que su poder se hizo incontrarrestable. Y hay que agregar que una parte muy importante del problema está en el sistema político. ¿En qué punto concreto? En el financiamiento irregular de la política.

-¿Ahí perdieron estatura moral los partidos?

-Eso fue fatal. Se perdió por completo la posibilidad de que la sociedad confíe en los partidos. Eso fue parte esencial de la tragedia que estamos viviendo. Hoy, en medio de la crisis, el sistema político podría haber sido escuchado por la sociedad. Pero un sector muy importante de la gente dice: “Y por qué los voy a escuchar, si ellos recibieron plata de los súper ricos”. Se anudaron muchos factores. 

-Claro, pero no es para poner todo el peso en los súper ricos. Hay otros actores que entraron al juego…

-Yo no estoy diciendo que los súper ricos sean el factor exclusivo, pero son el factor principal. ¿Sabes por qué? Porque, entre otras cosas, la irregularidad en el financiamiento de la política le gustó a los súper ricos. Les acomodó entregar un pichintún de las súper ganancias para congraciarse con el sistema político, incluidas las fuerzas con las cuales ellos siempre estuvieron en disputa bajo la dictadura. Los súper ricos dijeron: “Estamos súper bien y además nos sale barato”. Frente a ese estado de cosas se produjo el estallido social.

“Hoy, en medio de la crisis, el sistema político podría haber sido escuchado por la sociedad. Pero un sector muy importante de la gente dice: ‘Y por qué los voy a escuchar, si ellos recibieron plata de los súper ricos'”.

Pero también ahí…

-…Disculpa, ellos nunca tuvieron la visión de pensar que esto no iba a ser eterno. No. Los súper ricos pensaron que el sistema de la desigualdad iba a durar para siempre. Se equivocaron. 

– Y la centro-izquierda, ¿tuvo la lucidez para darse cuenta que había que apretar esas tuercas? 

-Está claro que no fue capaz de resolver el problema. No tuvo la estatura ni la lucidez para advertir la acumulación de material inflamable que se estaba generando bajo los pies del sistema político. 

TENSIÓN ENTRE JADUE Y EL PS

-El sistema político tiene al frente a una posible candidata, Pamela Jiles, que impugna a los partidos. ¿Usted votaría por ella? 

– Es que yo creo que ésa es una hipótesis falsa. 

– ¿Por qué?

-Porque el pueblo de Chile, puesto a decidir, va a resolver sobre la base de un dato esencial: ¿quiénes son las fuerzas que están detrás de cada candidatura? Y pienso que una primaria legal de la Unidad Constituyente va a situar a la persona que gane con una alta expectativa. Pero rechazo tener que pronunciarme respecto de una hipótesis que no creo que vaya a ocurrir.

-¿Pero por qué está tan seguro?

-Porque desde el año 89 en adelante siempre existió una candidatura extra-sistema con más del 15% del electorado. Existió prácticamente en todas las elecciones. Lo fue con “Fra Fra”, lo fue con Max Neef, lo fue con ME-O… 

-¿Por qué elude referirse a Pamela Jiles directamente?

-Te lo he dicho. Ella representa una fuerza extra-sistémica que siempre ha existido. Es un dato de la realidad. Y no voy a  opinar sobre tres condiciones que no existen: no sabemos si ella quiere ir a una primaria legal o no. Segundo, no sabemos si quiere participar en la primera vuelta. Y en el eventual e hipotético caso de que ganara una primera vuelta, los partidos tendrán que pronunciarse si la respaldan o no. Nada de eso existe como realidad. Pero tú me quieres trasladar del ámbito de la reflexión política al ámbito de las adivinanzas. No estoy para eso.

El Partido Socialista eligió a Paula Narváez. El hecho de que no prenda en las encuestas, ¿no complica al PS?

-No somos los que pagamos las encuestas, así de simple. Sólo te puedo decir que Paula Narváez cuenta con el apoyo cerrado del PS.

-Sin embargo, algunos socialistas dicen en privado que la base del partido podría verse tentado a votar por Daniel Jadue… 

-Daniel Jadue se viste con lo que no es. Ha dicho que él es depositario de Salvador Allende. Ese es su término: depositario. Pero Allende fue el baluarte de la unidad de las fuerzas populares. Nunca actuó para dividir ni menos para llamar a la rebelión de las bases en contra de otros partidos.

“No somos los que pagamos las encuestas, así de simple. Sólo te puedo decir que Paula Narváez cuenta con el apoyo cerrado del PS”.

¿Pero existe la posibilidad de que las bases del PS apoyen a Jadue? 

-El activo socialista está unido en torno a Paula Narváez como nunca lo estuvo ni con Lagos ni con Bachelet. Ella ha tenido jornadas programáticas con todos y cada uno de los regionales de Chile. Nunca una candidatura socialista había tenido una relación tan estrecha con la base socialista. Así que no tenemos ningún temor de enfrentar al candidato que sea.

La situación en la derecha, ¿abre un escenario nuevo para la izquierda?

-No hay madurez para un escenario así. La izquierda no tiene la madurez para ir a una sola gran primaria. ¿Cómo nosotros vamos a ir a una gran primaria con Jadue que quiere reventar al PS llamando a la rebelión de las bases para apoyarlo a él, a un proyecto personalista? 

¿Le complica más Jadue que Gabriel Boric del Frente Amplio?

-Lo único que me complica es que los líderes, los que aspiran a dirigir las naciones, tengan madurez y no se sientan iluminados. El mesianismo destruye cualquier proyecto político colectivo. Es cosa de ver cómo se destruyó el proyecto político de Piñera. ¿Para qué repetir esa experiencia?

-Poniendo el foco en la carrera presidencial de la derecha. ¿Cuánto le podría afectar a esos candidatos la baja aprobación que tiene el gobierno?

-La derecha tiene una lucha feroz, a muerte, porque ahí sí que hay poder. Hay miles de millones que están en juego. La presión de los diferentes grupos corporativos que se van a involucrar en la decisión final que va a tomar la derecha será  tremenda. 

-¿Y a qué candidato le ve más proyección? ¿Cuál es el más competitivo?

-Hay un conflicto. El candidato natural sería Joaquín Lavín, pero su pasado pinochetista lo haría correr la maratón con una mochila de piedras. Y a Evelyn Matthei le pasa lo mismo. La derecha necesita una figura que sea de derecha, pero que pueda correr sin el peso del pinochetismo.

-¿Y quién de los candidatos no tiene ese pasado?

-En el camino quedó una figura. El que estaba llamado a correr esta maratón era Manuel José Ossandón, pero el juicio que tuvo lo liquidó. Lo sacó de la carrera.

“Hay un conflicto. El candidato natural sería Joaquín Lavín, pero su pasado pinochetista lo haría correr la maratón con una mochila de piedras. Y a Evelyn Matthei le pasa lo mismo. La derecha necesita una figura que sea de derecha, pero que pueda correr sin el peso del pinochetismo”.

-¿Y los demás? 

-Sebastián Sichel es un advenedizo para los que cortan el bacalao en la derecha. Lo mismo pasa con Mario Desbordes, a quien siempre lo van a mirar por encima del hombro porque fue carabinero. Hay un fenómeno profundo de discriminación clasista. Por lo tanto, la derecha no va a considerar como candidato natural ni a Desbordes ni a Sichel.

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