Covid-19 en Alemania: ¿500 euros por vacunarse?

La variante delta del coronavirus se expande, y los alemanes parecen haber perdido el interés en vacunarse. ¿Qué ideas generan políticos y expertos para que se animen y así poder controlar mejor la pandemia?

La lucha contra la pandemia podría, en realidad, tomar una marcha acelerada en Alemania. En los consultorios médicos y en los centros de vacunación parece haber suficientes dosisde vacunas. Los profesionales médicos solo esperan el momento de poder inocularlas a la población. Pero la disposición a vacunarse parece estar mermando, a pesar de que se sabe que la variante delta del SARS-CoV-2 se está extendiendo.

Algunos de los motivos de esta indiferencia ante la vacunación en Alemania podrían ser, entre otros, la desconfianza acerca de los preparados, motivos políticos o simplemente problemas con la coordinación de los turnos. Una de las principales causas, sin embargo, parece ser la temporada de vacaciones en el verano europeo. Algunos prefieren viajar buscando el sol del Mediterráneo en lugar de hacer fila para recibir la segunda dosis.

Después de más de 1,4 millones de dosis diarias de vacunación a principios de junio, la cifra más alta en julio era de apenas un millón. Evidentemente, la campaña de vacunación que comenzó hace unos 6 meses, “Alemania se arremanga”, no trajo el éxito esperado. El Gobierno alemán invirtió 25 millones de euros en afiches, propagandas en televisión e informaciones online.

Cansancio ante vacunas: ¿cómo terminar con él?

Según las cifras más recientes del Instituto Rober Koch de epidemiología, hay motivo para la esperanza: cerca de un 43 por ciento de los alemanes ha completado su vacunación con las dos dosis necesarias. Un 58 por ciento recibió la primera dosis. De acuerdo con un modelo realizado por organismo alemán, al menos un 85 por ciento de los ciudadanos de entre 12 y 59 años deberían estar vacunados con dos dosis para evitar una cuarta ola de la pandemia. En los de más de 60 años, esa cifra debería ser incluso mayor, de un 90 por ciento.

La situación era antes más relajada. Al principio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) pronosticó que alcanzaría con un 70 por ciento. Pero eso era válido solo para el tipo original de coronavirus, que apareció en 2020. Las nuevas mutaciones, como la variante delta, aún más infecciosa, se propagan más fácilmente, con lo cual los contagios se suceden con más rapidez. Y para interrumpir las cadenas de contagio, cada vez más personas deben completar su vacunación con la primera dosis y la segunda de refuerzo.

Es por eso que expertos en salud y políticos de Alemania están haciendo sonar las alarmas. Exigen que se facilite la vacunación, y proponen medidas creativas. Si bien estas tienen un límite. La propuesta del ministro del Sarre, Tobias Hans, de ofrecer las vacunas a través de una lotería con premios importantes fue rechazada. La mayoría de los estados federados apuestan, según informa la agencia Reuters, al esclarecimiento y a la vacunación por medio de equipos móviles en las ciudades.

“Semana de la vacunación” en Renania

En el estado de Renania del Norte-Westfalia (NRW), el más populoso de Alemania, acaba de arrancar la “Semana de la vacunación”. A pesar de que se realizan cerca de 800.000 vacunaciones por día, y de que la tasa de vacunación va en aumento, los centros habilitados para ese fin en ese estado federado registran una disminución de solicitudes de turnos para la inoculación.

Todavía hay unos 300.000 turnos a disposición en los próximos días, según figura en la página web del Ministerio de Salud de NRW. Los distritos y ciudades deben, por lo tanto, ofrecer en lo posible vacunar a la gente sin cita previa. Por ejemplo, directamente en calles muy concurridas y en centros de compra o gimnasios. Una acción de este tipo se está llevando a cabo delante de la catedral de Colonia, en las inmediaciones de la estación principal de ferrocarril.

El ministro de Salud de NRW, Karl-Josef Laumann, explicó que se ha llegado a un “punto de inflexión” en la campaña: “Queremos crear la máxima flexibilidad, y que distritos y ciudades se vuelvan creativos. Ya hay ciudades que están vacunando en discotecas. La creatividad no tiene límites, y así debe ser”, señaló.

Del mismo modo se manifestaron otros políticos y expertos alemanes en diversos medios y canales de televisión. Ya sea en zonas peatonales, en barrios populosos de las grandes ciudades, en eventos populares: la vacunación estará al alcance de todos. En Berlín y en otros estados, como Sajonia-Anhalt, las autoridades planean concertar medidas con las obras sociales, los sindicatos y los médicos.

Propuesta: estímulo económico por vacunarse

Nora Szech, economista en el Instituto de Tecnología de Karlsruhe, propuso en una entrevista con la emisora DeutschlandFunk un estímulo financiero. Dijo que hubo estudios que demostraron que la voluntad de vacunarse aumenta si se ofrece un resarcimiento económico. Un 80 por ciento de las personas estarían de acuerdo en vacunarse si se los recompensara con 100 euros. La experta incluso habla de que 500 euros serían un mayor atractivo.

Nora Szech, miembro del círculo de expertos de la Sociedad Helmholtz, indica que investigaciones del instituto alemán Ifo de Economía dieron por resultado que el valor de una vacunación para la sociedad está en unos 1.500 euros. Es decir, que el gasto vale la pena desde el punto de vista económico. Y para que no surja una sensación de tratamiento injusto, los que decidan vacunarse deberían recibir posibles indemnizaciones también de manera retroactiva, explicó.

También los médicos advirtieron que habrá que usar la creatividad para lograr una tasa más alta de vacunación. “Es necesario que las autoridades locales se muestren más creativas”, dijo Susanne Johna, la presidenta de la Asociación de Sindicatos Médicos de Marburgo al diario Rheinische Post: “También debemos hablar directamente con la gente y no esperar hasta que vengan al centro de vacunación o al médico. Cuanto más cerca estemos de las personas, mejor”, dijo.

Respeto sí; pánico no

Al menos Gernot Marx, el presidente de la Asociación Interdisciplinaria Alemana de Medicina Intensiva y de Urgencia (DIVI, por sus siglas en alemán), encontró palabras tranquilizadoras. Le dijo al periódico Handelsblatt que la medicina intensiva alemana está bien preparada para los próximos meses. “Miro con respeto, pero no con pánico, hacia el próximo otoño (boreal) y hacia una posible cuarta ola”. Sin embargo: la carrera contra la cuarta ola probablemente ya empezó.

Comentarios