Los dirigentes de Unidad Constituyente asumen que no tienen forma de filtrar el padrón electoral respecto de militantes de partidos de otras coaliciones.

Agencia Uno

Tallas sobre el Plan Marshall, alusiones a candidaturas truncadas y palos a la ex Concertación: desmenuzando el primer debate televisivo entre Narváez, Provoste y Maldonado

Sin grandes diferencias programáticas a la vista, el debate de anoche entre Paula Narváez (PS), Yasna Provoste (DC) y Carlos Maldonado (PR) dejó al descubierto las tensiones internas entre las candidaturas de Unidad Constituyente. Así, la ironía de la abanderada falangista al plan económico de su par socialista, el saludó de Narváez a la abortada candidatura presidencial DC de Ximena Rincón, fueron gestos lejanos a la casualidad. Para ello, tres analistas deconstruyeron con The Clinic la primera performance ante las cámaras de los abanderados de centro izquierda.

El debate televisivo entre los candidatos de Unidad Constituyente -Paula Narváez (PS), Yasna Provoste (DC) y Carlos Maldonado (PR)-  emitido anoche por La Red y Canal 13, estuvo marcado por las escasas diferencias que mostraron entre sí las distintas candidaturas. Sin embargo, el subtexto de los mensajes y señales vertidos por las y los abanderados, evidenció fisuras y roces entre los aspirantes a La Moneda del bloque de centroizquierda, quienes se medirán en una consulta ciudadana que se realizará el próximo 21 de agosto.

El primer foco de tensión no se hizo esperar y llegó en las primeras palabras que dijo la abanderada del PS, Paula Narváez, cuando antes de responder a la primera pregunta que le hizo la periodista Mónica González, se tomó un tiempo para agradecer, entre otros, a los ex candidatos Heraldo Muñoz (PPD), Pablo Vidal (NT) —cuyas colectividades institucionalmente apoyan su candidatura— y a Ximena Rincón (DC), cuya carrera presidencial quedó truncada en la interna de su colectividad, para así dar espacio a la figura de Yasna Provoste.

Eso fue meter un veneno tremendo de entrada a un problema interno que tiene la DC. Fue mala leche en todo sentido, pero aun así pareció que a Yasna no le importó”, dice sobre el episodio la politóloga Javiera Arce, quien comenta también sobre el trato que han tenido entre sí los candidatos del bloque en los dos debates en los que han participado, el primero de ellos en la mañana del pasado lunes en radio Cooperativa. “El tono que están ocupando esos candidatos me desagrada mucho, es muy terrible”, confiesa Arce.

Para el analista Axel Callís, lo que Narváez intentó hacer con ese saludo fue “afirmar la estantería”. “Evidentemente ella rema con la corriente en contra y se le está desarmando el PPD, ya que gran parte del partido apoya a Provoste y se tienen que subdividir ante la primaria. Necesita una foto que le sume y no le reste”, pondera.

Un aspecto relevante por el que las tres candidaturas han sido interpeladas, ha sido el rol que tuvieron en los gobiernos de la ex Concertación, ciclo histórico criticado tras el Estallido Social del 2019. Esto, ya que los tres nombres del bloque tuvieron cacrgos de primera línea en distintos gobiernos de esa época: Maldonado fue ministro de Justicia en la primera administración de Bachelet, Provoste fue titular de Mideplan en la administración de Ricardo Lagos y de Educación en el primer gobierno de Bachelet, administración donde Narváez fue vocera de gobierno.

“Eso fue meter un veneno tremendo de entrada a un problema interno que tiene la DC. Fue mala leche en todo sentido, pero aun así pareció que a Yasna no le importó”, dice la politóloga Javiera Arce sobre el saludo que hizo Paula Narváez a Ximena Rincón.

Sobre este punto, la cientista política Javiera Arce dice que el currículum concertacionista de los candidatos “es un lastre absolutamente. Dicen que están orgullosos de eso porque es lo que les queda decir, pero es un lastre del cual todavía falta que se hagan cargo”. En tanto, la politóloga Pamela Figueroa -militante PPD sin vida partidaria activa- considera que para los candidatos tener a esos gobiernos en sus bitácoras “es un plus porque igual hay un electorado que se siente identificado con lo que fue la ex Concertación, ese es su electorado base”, sostuvo.

Para el sociólogo Axel Callís, en tanto, este tema presenta una dicotomía que los candidatos no podrán solucionar: “A veces genera orgullo, otras veces vergüenza. Eso no lo han podido resolver y no lo van a resolver nunca. No tiene solución, tienen que aprender a vivir con eso”, advierte.

Rol de la DC en la Nueva Mayoría

Un punto tenso del debate fue cuando Paula Narváez interpeló a Yasna Provoste por el rol de la DC en el segundo gobierno de Bachelet, ya que, según dijo la abanderada del PS, un sector de la Falange “desconoció sus compromisos con ese programa de gobierno, algunos dijeron que no se lo habían leído”, aludiendo al ex presidente de la DC de la época, Ignacio Walker. Ante esto, Provoste, que en aquellos época integraba la disidencia interna a la gestión de Walker, con una sensibilidad más cercana a la impronta transformadora de la Nueva Mayoría-, señaló que Walker “contribuyó con más de 120 profesionales a discutir el programa”.

Esta respuesta, Arce la lee más que una simple defensa del ex timonel de la Falange: “Frente a eso, Yasna Provoste contesta el ataque diciendo ‘sabes que tú también fuiste parte de esto y no es tan así’, pero no creo que haya sido una defensa corporativa a Ignacio Walker”, dice la politóloga.

En tanto, para Pamela Figueroa, con esta respuesta, Provoste lo que buscó fue asumir su rol de militante DC para diferenciarse de las otras candidaturas del bloque.

Esta militancia de la abanderada de la Falange es un inconveniente para el analista Axel Callís debido a un problema de marca. “Yasna Provoste tiene un problema que se llama Democracia Cristiana, porque es una marca no deseada en estos minutos, lo trata de evadir. Entonces Ignacio Walker, (Jorge) Pizarro y otros más que van a ir apareciendo, van a ser parte de ese lastre que ella quisiera que no se supiera”, dice el director de la encuestadora Data Influye.

“Yasna Provoste tiene un problema que se llama Democracia Cristiana, porque es una marca no deseada en estos minutos, lo trata de evadir”, comenta el analista Axel Callís.

¿Plan Marshall o Jorge Marshall?

Comentado también fue el episodio en el que Paula Narváez dijo que denominó “Plan Marshall” a su propuesta de reactivación económica tras la Pandemia, a lo que la candidata DC añadió, ágil e irónica: “Bueno, nuestro programa lo hará Jorge Marshall”, en referencia al ex ministro de Patricio Aylwin, lo que despertó las risas de todos en el estudio de televisión, menos de Narváez.

“Ahí Yasna salió con la chispeza, trató de hacer una broma, pero lo del Plan Marshall a todo el mundo le cayó muy mal”, comenta Javiera Arce sobre la propuesta de la candidata del PS -colectividad donde Arce militó hasta enero de este año-, quien también entiende la broma de Provoste como parte de una rencilla implícita entre las candidatas: “Hay un tema ahí de que a Paula Narváez se le vio muy nerviosa y confundida a ratos tratando de diferenciarse, como que Provoste llegó a interrumpir el lugar de la izquierda que se supone era de Narváez”.

Me parece que la salida de Provoste es muy ingeniosa para mostrar su capacidad durante las últimas semanas de ir sumando apoyos que inicialmente podrían haber ido a la candidatura de Narváez”, complementa Pamela Figueroa.

“Hay un tema ahí de que a Paula Narváez se le vio muy nerviosa y confundida a ratos tratando de diferenciarse, como que Provoste llegó a interrumpir el lugar de la izquierda que se supone era de Narváez”, comenta la analista Javiera Arce.

¿Dónde están los programas?

De cara a la consulta ciudadana del próximo 21 de agosto, sólo Paula Narváez tiene un programa de gobierno presentado en sociedad, mientras que Yasna Provoste -quien oficializó su entrada a la carrera hace menos de dos semanas-, aseguró que lo presentará el próximo lunes. Esto deja a Carlos Maldonado como el único candidato sin programa a la vista, pese a que su candidatura fue proclamada por su partido en diciembre del año pasado.

En este sentido, la politóloga Javiera Arce comenta que la candidatura de Maldonado “más allá de ser testimonial es para hacer sobrevivir al PR y se nota demasiado. Que no tenga programa habla muy mal de él y de su equipo”, sentenció. 

El diagnóstico de Axel Callís, sin embargo, enfatiza en el propósito de posicionar al centenario Partido Radical. “Pasa que el objetivo no verbalizado de Maldonado no es necesariamente ser presidente de Chile, sino que posicionar al PR como un partido que está vivo y vigente. En eso le ha ido bien”, dijo.

En tanto, para Pamela Figueroa este tema puede deberse a razones estratégicas. “Me imagino que son fórmulas que van ocupando los candidatos de ir presentando propuestas a medida que van constituyendo las alianzas políticas y estratégicas. Había una candidata con programa presentado y dos candidatos sin programa. Me parece que son estrategias”, dice.

Comentarios